Agradezco a la vida por las personas que de una u otra forma ha puesto en mi camino y que en un despiste mío de levantar la mirada (cosa que nunca hago) ha logrado hacer lazos que en este momento creo que son indestructibles. Momentos de la vida en donde puedo decir que he conocido a grandes personas, y que otras me asombran por estar siempre ahí a pesar de mi vaporosa presencia. A ellos gracias, pero gracias a aquel que a pesar de todos mis errores y carencias que como persona tengo, y menos mal, siguen ahí y me demuestran día a día que con ellos puedo contar para todo.
Se va un año más no el 31 de Diciembre sino cada día que pasamos, cada día es un nuevo año, un regalo, una bendición, un milagro, una perdición, una alegria y hasta un llanto.
Debo agradecer a todos los que por un medio u otro me han hecho llegar sus saludos y afectos en estas fechas que como bien sabrán para mí son un poco melancólicas y agobiantes, motivo por el cual no puedo estar del todo alegre ni tampoco pretenderlo.
En todo caso gracias, gracias y más gracias. Espero que el nuevo año esté lleno de éxitos y gozos para todos, que el amor enamorado toque a sus puertas, que las amistades puedan salir adelante por sobre todos los problemas.
Esas manos que me levantaron una y otra vez, esas sonrisas y bofetadas que me regalaron bien merecidamente lograron alimentarme y fortalecerme como persona. Los besos, los abrazos, los momentos compartidos, las cervezas bebidas, las botellas rotas, los correos, las postales, a pesar de lo repetitivo de la ocasión siempre serán gratas para mí pues el detalle no debe medirse por un costo cash, sino por el costo que esté por encima del valor monetario. Gracias.
Metidas de pata, soledades, momentos de furia, de egoísmo de intolerancia, de miedo que también han sabido forjar condiciones de vida en pro de una mejora personal. Confianzas adquiridas, viajes inesperados muy esperados que se lograron, triunfos y derrotas. Situaciones, momentos y sentimientos que ovulan constantemente en una condición de vida y una forma de ser que agradezco completamente.
Lectores, amigos, profesores, compañeros, compadres, hermanos y padres, mi verdadera familia. Amaneceres, paisajes, atardeceres y tormentas, la verdadera salida. Peleas, trifulcas, injusticias, distracciones pasajeras.
¿Qué es vivir al límite? ¿Qué es vivir? ¿Qué es ganarse la vida?
Detalles, regalos, atenciones y llamadas, caricias que empujan hacia adelante y como anestésicos logran una satisfacción inexplicable. Es rico saber que se tienen personas que están pendientes de uno con buenos motivos y por buenas razones.
Disculpo mi erróneo actuar y mi cobardía, pero agradezco que haya sido mi mano amiga la que me haya dicho, fresco, ya quedó atrás. Gracias.
Viajes a Medellin, Cali, Buenaventura que tatuaron mi alma y mi espíritu. Amigos que agradecieron la sinceridad y hoy se preocupan por mi relación. Gracias.
Hermanos que en una misa me han hecho reir como nunca. Un sobrino que amo y adoro pero que no deja de crecer, es un berriondo. Arte, pintura, muchas pero muchas fotografías. Aretes, caídas, raspadas, quemadas como cicatrizes estéticamente correctas por mi gusto y justificado actuar porque uno siempre tiene la justificación para todo pero todo no es como uno lo dice y sin embargo creemos que tenemos la razón y no cedemos.
Novios de una noche por librar una batalla campal con un abusivo cazador, repulsivo violador. Borracheras y un cumpleaños con tres de mis mejores amigos y amigos que en un día nos dieron mucha comodidad y alegria en la playa pacífica. Gracias.
Vida, amor, odio, sexo, sudor.
Interrupciones, evaciones, caras largas, puños y llantos que fortalecieron lazos y curaron heridas. Perras malparidas que destruyeron amistades de toda una vida y orgullos que no permiten agachar la cabeza. Exposiciones y vendidas de alma, hojas de vida fortificadas.
Joyas regaladas, disparos que se oyen desde la ventana a menos de dos cuadras, personas que ponen precio y compran la vida, hacen que piense que la ciudad está perdida. Ojalá podamos cambiar las cosas, ojalá sepamos comportarnos y ser honestos. Este mundo no necesita gente falsa y escondida en grupos y bandos.
Flores y primaveras. Otoños amargos. Comunicaciones a largas distancias que hacen sentir los abrazos. Amores, relaciones que perduran frente a los obstáculos. Violencias y muertes que deben parar pero que nunca se detendrán, son la cuerda floja sobre la que al parecer debemos caminar siempre.
A todos un felíz y exitoso año nuevo.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
lunes, 15 de diciembre de 2008
Personalmente siempre he considerado un método muy cursi aquel que consiste en sectorizar las zonas. Debo decir que me molesta profundamente que a los homosexuales, se les señale o se les coloque en el mismo rango que el de una prostituta pero esto me ha hecho reflexionar un pono entorno al tema gay. Bien es cierto que ser homosexual no es un trabajo, en la medida que no genera un sueldo, pero sí es un trabajo en la medida que es una forma de vida discriminada y mal vista.
A muy pocos no les importa ser mal vistos en la vida, en general siempre se maneja una buena apariencia para generar atención en bien propio, porque siempre es rico venderse para que todo el mundo lo observe y reconozca lo bello que hay en uno, a veces más físicamente que inteligentemente.
En la última ocasión que estuve en Blues, me llevé un terrible sorpresa, una sorpresa que antes en ningún bar me había causado tanta molestía e incomodidad. Me estrellé con la inevitable moda. El gérmen gay que antes hacia alardear a uno que otro hombre de ser un sabelotodo en cuanto a bares y sitios gay se había transmitido a la juventud revolucionaria Colombiana. El sitio estaba repleto de gente heterosexual y de niñas jugando a ser lesbianas.
Creo que no terminé de tomarme mi segundo vaso de ron, cuando una vieja ya me tenia cardíaco y a punto de meterle el vaso por la boquita, vanguardísticamente maquillada. Estaba bailando, y la pendeja pasó unas dos o tres veces a mi lado haciendo caras de asombro y mandando comentarios cada vez más cerca a mí, a mi parecer, gracias a mi notable cambio de actitud. En fin, me emputé, como nunca, y poco me importó que se tratara de una dama, me importo cinco contestarle e insultarla por maldita y fastidiosa.
Me dí la vuelta y sin despedirme de nadie salí del sitio enfurecido, y es por esto que me cuestiono constantemente aquel asunto de la zona de 'tolerancia' o mejor visto por nosotros como 'zona gay' que a la mayoría de 'mercancías' hace sentir tan orgullosos y felices de cómo evoluciona esta pobre capital sin ningún tipo de indentidad en donde todo se acepta, bajo unas autoridades macabras.
No tengo nada en contra de las putas, para mí es un trabajo, una necesidad que se convierte en trabajo o un callejón sin salida, no importa, variedades, todas pueden existir. Lo que no comprendo es que en un puto periódico publiquen una nota en donde homosexual y prostitución están reconocidas bajo la misma petición de ley, algo que considero es muy poco probable que sea aceptado, pero de todas formas no deja de molestar que un cristiano ande por ahí metido en asuntos que nada tienen que ver con una sociedad y una cultura que se quiere construir a partir de restricciones y censuras estúpidas.
Nunca antes me había sentido tanto como una mercancía, como ahora, en donde mi supuesto medio, y espacio de esparcimiento y libertad sexual se ve abarrotado por gente que lo único que hace es fastidiar. Yo soy el primer partidario en acabar la 'raza' de los sitios públicos, pero al ver situaciones en donde llego a sentirme amenazado, lo pienso dos veces, sin embargo, no me gusta pensar tampoco en la idea de que debo someterme a mi sector porque en otro lugar estaré vetado. Es muy complejo, se me viene a la cabeza un sector sin ningún otro tipo de 'raza' pora ahí. Un sector lleno de maricas que se sienten libres y no se dan cuenta de que están siendo agrupados para que no fastidien al resto de entes normales.
Se critica la televisión, y siempre se culpa a todo de algo que es normal. No comprendo cuál es el problema de toda la gente que se anda quejando de los programas y los horarios de la televisión nacional en este caso. Si no quiero que mi hijo no vea una novela donde se besan dos hombres pues no dejo que la vea. Pero que un poco de padres desorientados culpen a todo lo que haya a su alrededor antes de voltear sus ojos sobre sí mismos es aterrador e hipócrita. No merecen ser atendidos.
Ser gay es ser persona, eso nunca lo van a entender pero conformarse con una colmena, tampoco. No comprendo por qué nunca hacen encuestas o por qué nunca preguntan a los gays sobre sus primeros acercamientos homosexuales. Es decir, en mi caso, podria estar hablando mas o menos desde los siete años, y no, nadie me violó, ni me obligó, aunque creo que habria de todas formas aceptado la obligación.
¿Qué pasaría si a un niño le preguntan sobre el por qué fue encontrado con otro niño o con un hombre desnudo en un momento de sexo oral y este responde que fue por gusto propio? ¿Su palabra tendria algún tipo de trascendencia? Antes de esto, se juzgaria al otro, porque lo obligo, lo drogó, etc., y luego, tal vez, se atienda su palabra.
Que no venga pues un cristiano de mierda, de eso falsos cristianos que como las falsas lesbianas están de moda a decir que hay que prohibir ser gay y puta en una misma frase. De todas formas Colombia, siendo un país de gente trabajadora y también pobre, merece tener a sus prostitutas en las calles. ¿No es un trabajo? Y pues si a algún cristiano no le gusta, que respete al menos el vivir y la forma de ser de los demás. Es una falta de respeto que en nombre de Dios y de La Virgen, un poco de pendejos anden promulgando el odio y la represión. ¡Pobres hijueputas!
Lo cierto es que me siento utilizado por todo el sector gay capitalino, y en algún momento me he dado cuenta que si genero algún tipo de malestar en algún sitio gay a causa de alguien straight, a la gente le importa cinco, porque no es con ellos, y no quiero que mi vida gay se base en saunas, en discotecas, en calles o barrios sino precisamente en eso, en una vida y no en un adiestramiento, porque me atrevo a decir que dentro de esta 'comunidad', más de uno solo es gay cuando está en el sitio donde le es permitido serlo. ¿Les parece esto correcto?
Basura, es un asunto muy complejo pero un asunto que permite entender como con mercancías como nosotros se maquillan serios problemas de cultura y de sociedad en una capital que quiere ser como las demás pero nunca única ni propia. Un poco al margen pero para que se entienda algo mejor ¿Por qué habrán sido sedes del Festival de performance y el Salón nacional Cali y Medellin?
¿Será que puedo darle un beso a otro hombre en medio de la calle y frente a unos niños sin ser satanizado? Mi comportamiento gay, no puede estar mediado por eso, procuro siempre evitar este tipo de castraciones, aunque métodos que tan bien funcionan con todo el mundo como la cultura del miedo a veces puedan afectarme, no tengo nada que esconder, porque así nací, así me formé, los valores son mucho más profundos que una simple apariencia, que un buen argumento, o un modo de actuar. Pero no de la nada un poco de homosexuales, justifican su disque condición en algún abuso recibido en la infancia o en alguna distorsión en la cotidianidad.
Da miedo decir que soy gay por miedo al corte de dinero, es muy interesado de mi parte, pero muy injusto para conmigo. Me siento como para demandar un colegio masculino en donde a los niños de edades entre los cinco y los siete años deben andar agarrados de la mano por promover el acercamiento sexual y dañarles la mente.
No, nada de esto tiene sentido, no defiendo a la televisión (serios problemas tenemos que en el momento no incumben) pero no se puede pretender hoy tener control sobre ningún medio masivo, deberían educar también a los que son padres de familia para que dejen de andar fastidiando por ahí a cuanta cosa nociva para sus hijos conocen. Aunque no seria raro que promovieran la mayoría de edad para poder ejercer la homosexualidad.
¡Qué linda es Bogotá, ciudad de putas, ollas y maricas, por favor no dejen de visitarla!
Pero algo más, la discriminación es de todos contra todos, tampoco eso de sentirse como los únicos sufridos es algo acertado. Los distintos modos de tolerancia regados por doquier. ¡Ay! Bueno, pero así somos, cada uno defendiendo lo suyo y siempre por encima del otro, no hay argumento que valga en caso de arrepentimiento, o disculpa porque como existe la evidencia, parece ser que corremos riesgo por ella.
Ya ni escribir se puede, a veces uno está envenenado.
Mi abrazo y apretón de huevas para Edtor Gordi Gay, para que no pierda la esperanza y el sueño que alimentó estos años, siento mucho que haya tenido que cerrar su blog.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Un día como hoy jamás habria imaginado que sería la última vez que te vería y mucho menos, que la última imagen tuya me impidiera ver tus ojos, tu sonrisa, tu gorra característica e inseparable que siempre te acompañaba a donde fuera que fueses. Un día como hoy, hace seis años terminó lo que hasta ese momento había sido el momento más feliz de mi vida, el momento más alegre. El momento en el que no era necesario estar pendiente de mirar alrededor a ver quién juzgaba o quién era bonito pues para nosotros, lo importante siempre fue estar juntos, querernos tanto que no era necesario buscar más belleza pues siempre en el otro la tuvimos toda. Física e intelectualmente.
Los conciertos nos abrieron la puerta a una realidad desconocida, a un claro oscuro que en nuestro diario vivir comenzó a reflejarse y a llenarnos de valor en una lucha característica de una rebeldía justificada por lo normal que para nosotros era no estar de acuerdo con los demás, no por gusto, sino por vida.
Sin alardes de ningún tipo, ni falsas pretensiones de belleza forjamos una amistad, un amor, una sinceridad, y una vida de la cual nunca nos arrepentimos ni nos sentimos fastidiados. La relación perfecta, la relación que todos sueñan, y que yo, a mi prematura edad ya me atrevía a vivir. Tu en el bajo y yo en la guitarra, tocábamos horas componiendo o improvisando canciones y prosas de todo tipo.
En los conciertos, dedicábamos las canciones uno al otro. Nos llenábamos de la energía característica de estos. Bailábamos, nos atrevimos a abrazarnos en medio de la multitud juvenil, cerrar los ojos y apretarnos sin importar nada más. No faltaba una que otra pelea o inconveniente de los cuales no siempre salíamos librados. Compartíamos los cigarrillos, la música, la noche, la ciudad, la aventura y el recorrido a pie.
Jamás pensé en lo verdadero de una relación de este tipo, jamás entendí por qué ante la enfermedad sucumbiste a la tentación y te dejaste destruir escudado en el alcohol y la cocaína que nunca te acepté.
Los debates en el foro, el intercambio de canciones por Messenger, el descubrimiento de bandas que se han convertido en iconos de la música con el transcurrir de los años. Los pantalones rotos a causa del trato y del asfalto antes de que se convirtieran en publicidad de jóvenes alternativos y rebeldes sin causa diferente al dinero. Las orgías, la playa, los cuerpos mojados, los abrazos prolongados, los besos tímidos y apasionados, y lo mejor, naturales, no basados en nada ni en nadie, no existía ningún modelo a imitar, éramos nosotros dos únicamente, el resto no importaba, no era necesario, no existía. El querer llamar, el querer estar siempre dando sin esperar nunca nada a cambio hizo que las cosas lograran un valor incalculable. Largas caminatas sin un peso en el bolsillo cuando me buscabas en algún lugar y me recogías. Viviendo al límite, sin miedo a nada, sin miedo a la muerte. Bajo la idea del buen vivir, de disfrutar la vida y no de resguardarse para prolongar lo inevitable.
Un día como hoy me despertó una llamada de larga distancia. Nunca antes había recibido semejante sorpresa, pero para mi asombro era para dar malas noticias. Al parecer se te había ido la mano o habías tomado la decisión que no muchos somos capaces de tomar por falta de valor, o de impulsos. Al parecer no había manera de regresar el tiempo para haber hecho caso a tu llamada y acompañarte, probablemente habría evitado el acontecimiento fatal, probablemente lo habríamos compartido, probablemente simplemente, se habría prolongado otro tiempo.
Ese día no pudimos vernos, primero te llamé a hacerte una invitación, pero a última hora me cancelaste por motivo de tu novia. Luego me llamaste a decirme que estabas solo, que necesitabas que nos viéramos, que habías peleado con ella y que no querías más seguir con una mentira que te estaba carcomiendo, que estabas enfermo, que estabas deprimido.
Me aterré, nunca soporté tus depresiones a causa del alcohol, donde mandabas a todo el mundo a comer mierda y no dejabas que nada ni nadie se te acercara, mas sin embargo, siempre tuve la magia de poder lograrlo y de poder tranquilizarte, de animarte a seguir adelante, pero ese día las cosas no se dieron y por primera vez, no hubieron coincidencias haciendo tal vez, que todo se hiciera más fácil para ambos y que las cartas se echaran sobre la mesa sin ningún tipo de vergüenza ni de reparo.
Desde Medellín, la llamada me dejó pasmado, pero a la vez incrédulo, así que no tuve más opción que llamarte a tu apartamento, para saber que estabas bien, que nos veríamos, para escuchar tu vos, y hacer de la noticia una broma pesada. Lastimosamente no fue así.
Timbró varias veces el teléfono, se descolgó y sonó la vos de la señora que iba los fines de semana a ayudarte con el aseo. Pregunté por ti. Me dijeron que no estabas, pregunté donde te encontraba…
…acto seguido me dijeron que te velarían en la funeraria Gaviria. Solté el teléfono, era muy temprano. Me vestí sin baño ni bocado alguno, salí de casa con la mayor calma posible. Camine un par de cuadras pero para no soltar ni una sola lágrima comencé a correr tan rápido como pude hacia tu morada. Al llegar conocí a tu mejor amigo, hoy en día nos llevamos muy bien, qué forma de presentarnos tan extraña, siempre fuiste lúgubremente mágico en tus acciones. Qué encanto tan decente. Qué buena forma de lograr que de tus personas más cercanas, para poder verte, estuvieran juntas, ante la pena que de pronto te daba el pensar que te encontrarían como no esperaban.
Luego de un dar y recibir argumentos, nos permitieron entrar a verte. Para mi sorpresa, no estabas en tu apartamento sino en la terraza del piso dieciséis. Subimos en silencio, con el frío que abrazaba la mañana y ponía nuestras pieles de gallina. Con la mirada de las personas que curioseaban el lugar. Nos aproximamos a nuestro encuentro, a nuestro último encuentro.
Reconocí inmediatamente tus zapatos sobre el suelo, recostados, y llegué en un momento donde no era necesario ver más, el resto lo cubría la bolsa negra. Medicina legal mostró un aterrador porcentaje de licor que debería ser sangre, adicionalmente mucha cocaína, y tres botellas de aguardiente en la ventana del piso veinte. La historia era clara, ya habías tomado la decisión. Llamaste a despedirte, no se pudo, y para ambos fue mejor.
Un día como hoy, le dije adiós a una persona que marcó mi vida para siempre. No fui a tu entierro, no asistí a tu velorio. La banda decidió cambiarse el nombre y mudarse a otra ciudad, guiados por el camino de la perdición y la negación. Lloré mucho, nunca me ha gustado hacerlo, y dada la ocasión me fue imposible, me fue imposible ocultar el destrozo, el dolor, la ausencia, el corazón roto, la conciencia de no poder hacer nada, de no poder cambiar las cosas, la realidad. No encontré refugio en nada ni en nadie. Cerré mi cabeza, y me dediqué a seguir viviendo, solo, sin deseos de nadie, ni de abrirme la puerta a nuevos amores siquiera y hoy seis años después, aún te encuentro en mis sueños. Aún me acompañas, a veces me haces daño, otra me reconfortas el espíritu quebrantado.
No fui capaz en mucho tiempo de ir a visitar tu tumba, no lo consideré necesario en la medida que no me parecía justo estar visitando la tumba y no haber tenido posibilidad de verte esa noche. Me culpe por mucho tiempo. De pronto me lo merecía, para visitar tu tumba tenía toda una vida, pero esa noche fue única, esa invitación que te hice y que tú me hiciste y que no pudimos acceder no se volvería a repetir jamás. Qué dura lección.
Me vi en un escenario luego de unos meses, tocando en tu nombre, un homenaje con las bandas y grupos que de la mano siguieron tus pasos, que contigo se la gozaron y la disfrutaron. Recordando un poco a aquellos que en su camino se rinden, con todo el derecho. Viviendo aquel himno, 'Bro Hymn', recordando dolores ajenos y viviéndolo, pero feliz de poder sentirte en medio de nosotros bailando, saltando, sudando, sonriendo, y acariciando nuestras caras por medio del poco aire que entraba y refrescaba nuestros acalorados cuerpos. Recuerdo algo del repertorio de ese día, con temas que se me quedaron en la cabeza. Solo espero en donde sea que estés, te encuentres bien, estoy seguro que así es, que encontraste la paz que este mundo no te dio, y que la gente que te rodeaba en su mayoría te impidió. Desde ese día no he guardado luto por nadie.
Hoy me encuentro bien, rodeado de amigos que en el poco tiempo me han demostrado que lo darian todo por mi bienestar, otros que no tanto, pero me comprenden y defienden. Algunos con los que he dejado de hablar por simples situaciones, y espero, que no sea un entierro la cita que hoy no aceptamos le que nos obligué a reunirnos en silencio y contemplación. De un amor que ha llegado a ser más fuerte que el que sentía por tí, complicado pero verdadero.
De alguna forma sé que estás y sigues presente, gracias amigo por existir, gracias por ser, por nunca apartarte, y por siempre demostrarme que podía contar contigo. Ya nunca nos veremos, pero de todas formas, no necesitamos. Gracias amor por ser para mí, por hacerme sentir tus ojos siempre en mí así no te estuviera viendo. Gracias muchacho por tu sonrisa, tu locura, tu música, por todo. Gracias.
“…you die, I die, that’s the way it is…”
miércoles, 22 de octubre de 2008
Me preguntaron, ¿y por qué no le dice que le dé plata para que salga con nosotros? A la pregunta no contesté palabra alguna, puse más mala cara que de costumbre, me despedí lo más amable que pude, prendí un cigarrillo, giré 180° y comencé lo que seria un recorrido para calmar angustias y malos genios hacia la casa, por calles arriba de la 15 con 85, para desembocar en algún momento en la 15. Pero creo, que por maldades de la noche, que tanto quiero, pero me ha llevado numerosas veces al límite y al borde de una tragedia salí antes de lo esperado a la 15 de mal agüero.
El poco tiempo que estuve caminando antes de llegar al borde de lo que jamás habría pensado, pensé mucho en aquella pregunta. Construí numerosas e hipotéticas situaciones a partir de la misma, llegando tal vez a una conclusión que nunca antes había pensado. ¿Por qué? ¿Cuál es la razón de estar? ¿Qué es el significado de todo esto?
No hay nada más rico que sentir ese deseo y esas ganas locas de estar con alguien, de ponerse nervioso al escuchar su vos o sentir una caricia, de desesperarse en el trayecto al encuentro y llorar el camino a casa. La magia de lo que parece ser una muy agradable conexión cobra todo el sentido y la razón de ser a veces deja de ser palpable para convertirse en algo sublime y mejor aún, constantemente orgásmico.
Debo aclarar que la gente tiene la costumbre de nombrar el significado de las cosas por lo que no son. Esto, sin lograr un resultado claro, logra sí una aproximación a la definición de algún término o situación, y etcétera, algo cercana a la certeza, o, si se quiere decir, a la pureza, no siempre semiológicamente hablando.
Problemas con las personas con las que estamos obligados a vivir, a estar, a compartir un espacio, reducido o amplio que se vuelve asfixiante en la medida en la que la tolerancia se vuelve cada vez más minúscula, personas que nos impiden, llegar a ese punto o a esa persona que afuera de ese perímetro nos da vida, nos regala una sonrisa, comparte su tiempo, sus alegrías, frustraciones y sus sueños con nosotros.
Problemas con los amigos que se vuelven chupa sangres, que en cada momento que necesitan algo o algún hombro donde posar su cabeza y de pronto dejar brotar de sus ojos por sus mejillas una lágrima, acuden a uno, personas que cuando ven en uno el sufrimiento, el desespero, el agotamiento, la necesidad de tener con qué, no tienen la más mínima vergüenza en dar la espalda y pretender que no pasa nada o salir rápidamente de nosotros, los necesitados que de amigos, pasamos a convertirnos en estorbo.
Por ahí dicen que no hay que esperar nada a cambio por lo que hacemos, lo cierto es que necesitamos tener con qué comer, al menos tener con qué pagar un arriendo, un pequeño mercado básico para no morirnos de hambre o lo que al menos consideremos vital para nuestra existencia.
Mi mayor pecado a sido siempre tratar de solucionar los problemas de todo el mundo, o si no, al menos estar pendiente e intentar ayudar en lo más que pueda con cosas minúsculas que tal vez no sirven para nada, pero que creo que alimentan el espíritu (ojo, esto no salva vidas ni tiene vitaminas). Me pone muchas veces a tener que cargar cruces que no son mías pero que con gusto me gusta cargar. ¿Por qué no hacerlo? Si puedo ser una mano amiga lo voy a ser. Me importa un culo que después me den la espalda los interesados, agradeceré enormemente los que me demuestren que no fue por interés su cercanía a mí y me brinden su mano amiga. Solo creo que a los que leen esto sentirán algún tipo de identificación con algún bando. Los que por interés llegan hasta a manipular, y los que siempre, hasta en las más podridas de las situaciones están ahí con uno. A ellos, a todos ellos, mi más cargado de energía y eterno agradecimiento, abrazo.
Siempre, frente a cualquier cosa, situación o relación existen los comentarios mal intencionados. Si las cosas siempre fueran buenas creo que no tendrían mucha gracia. La amargura y el sin sabor, dan un toque especial a nuestro diario vivir, pero existen los empeñados únicamente en hacer flaquear cualquier cosa con tal de lograr un fin específico. A nadie tiene que importarle con quién yo me acuesto, con quién sueño, a quién dedico mis escritos, mis canciones, mis despertares cada día. A nadie, solo a mí, solo a mí que soy quien verdaderamente los siente, que soy quien lucha por eso, que no estoy haciendo ni interviniendo en la vida de nadie como para que vengan a juzgarme.
El respeto y la tolerancia hay que asumirlos no solo para con nosotros sino para todos. Los que queremos y los que no, con los que estamos de acuerdo, y con los que tenemos una brecha que no miden ni lo que las costas más lejanas del mar.
La vida es complicada, es compleja y no siempre nos da los resultados que esperamos, muchos planes y sueños tengo en mente, muchas cosas estoy seguro de haber logrado. Por encima de muchas personas he tenido que pasar para poder hoy estar tan seguro de lo que siento y de lo que quiero, para seguir llenándome del más infinito de los amores que puede uno sentir por alguien, que cada día se hace más fuerte, que para orgullo mío no existe ningún tipo de interés material y gracias a la situación por esto, para que alguien crea que se trata de eso. A la mierda, escorias.
Por eso en este publicado, quiero aclarar, de una vez a todos los que les guste y los que no, lo orgulloso que me siento de ser quien soy y de estar con quien estoy. Siento mucho no poder siempre sacar la cara por todos, mi mayor deseo es poder colaborar en todo lo que pueda a todos. Pero mi prioridad es otra, mi mayor deseo es otro, mi gran inspiración está en este momento con la cabeza a reventar porque al parecer nadie quiere ayudarle con nada pero siempre están ahí, haciéndolo reír y pasar un rato ameno cuando necesitan algún tipo de ayuda, de trabajo o de colaboración.
Ojalá una persona que creo que nunca va a leer esto entienda el por qué de mi comportamiento cuando el final llegó. Siempre quise estar atento y pendiente de todo, me comprometí con detalles que llenaron de alegría su ser intentando mejorar las cosas, pero me arrepentí, no quería crear falsas ilusiones en un momento crítico. El costo que estoy pagando es su malintencionado comportamiento en lo relacionado a mis llamadas, y peor aún cuando se cruzan con alguna particular situación, como si yo estuviera encima de él para ver qué. Siempre se quejó de la mentira que él no hizo sino demostrar, y con palabras a mis espaldas creo una barrera en la cual se sintió invencible. A él, no me queda más que decirle que siento mucho que todo haya transcurrido así, pero que lo que tenga que hablar de mí me lo diga en la cara, que tiene mi teléfono, que sabe donde vivo, y no necesita porque envenenar a quien yo más quiero. Que si necesita que tenga pantalones, se me pare de frente, con su lista de amargos ratos y reclamos, que en lo demás yo le colaboro.
Eso sí, de amenazas ni hablar. En fin, solo espero que así como todos desean tener su vida, tranquila, llena de triunfos y alegrías, dejen que yo haga y disfrute la mía, y por favor no se metan, que por más berrenchines que sean, mi atención no es para ustedes.
Ahora bien, la luz de mis ojos está pasando por un momento muy complicado, y siento que lo han abandonado, me enorgullese que me tenga a mí pero me enfurece que todos los que lo rodean y le alaban cuando necesitan, estén tan ausentes que no parecen ni muertos, sino inexistentes, seres imaginarios, productos de una esquizofrénica vida. Seres interesados, incapaces de dar la mano sino es para beneficio solo.
Eso es el odio, lo que me produce saber que existen 'amigos' así,
ese es el odio que me produce saber que con muy pocos cuento,
ese es el odio que cada vez cierra más mi círculo social,
ese es el odio que me hace reafirmar cuan valiosos son los verdaderos amigos (ellos saben quienes son), más que yo,
ese es el odio que entorpece y nubla mi vista,
es el odio que todos creían al revés pero que como ven,
no es lo que esperaban.
Si saben leer, si entienden y si invierten los títulos de "El amor" y "El odio" de pronto puedan entender mejor.
Por ahora, seguiré estando acompañando a quien creo se merece todo lo más bello, sincero y fuerte de mí en un momento tan penoso, creo que la verdadera magia de la que hace un rato hablaba, cobra su mayor sentido aquí. Una palabra que no tiene cómo tener un significado claro, que compite con otras varias, tiene algo muy especial para cada uno de nosotros, no hablo de Dios, no hablo de Arte, hablo de Amor.
'Quiero recobrar el motivo de tu sonrisa, de tu sueño, de tu deseo. Quiero ser guía en tu camino, hombro en tu llanto, mano en tu tropiezo. Quiero ser amor, quiero ser luz, ese será el verdadero y único, y más bello de todos los regalos que puedas recibir de mí'. ¿Suena familiar? Me cito a mí.
Todo será siempre para mejor, los pasos hay que darlos hacia adelante, hacia atrás nunca, sino no tenemos sentido para seguir viviendo, la vida necesita estar llena de experiencias, de caídas y de alegrías, de motivos, lo que está atrás no lo podemos volver a retomar, lo que viene no siempre lo sabremos con certeza. El presente hay que disfrutarlo, saber disfrutarlo, para construir lo que en un futuro no muy lejano va a brindarnos todo lo que siempre soñamos y que gracias a nuestra persistencia hemos logrado.
¿Cómo a alguien se le puede ocurrir que yo haga una llamada para pedir plata? Es decir, no existe falta de respeto más grande que la burla a las espaldas de alguien que no está. Por eso escribí, "si estuviera contigo, hasta me quedaba".
Conocí dos grandes personas, que hoy son dos grandes amigos, gracias a ellos, por todo. Mil gracias.
Se me acaba la inspiración por esta noche, creo que me iré a descansar. Mañana será un nuevo día, y espero tener con qué ayudar. Necesito verte tranquilo, necesito no verte llorar, necesito que estemos juntos, aunque a veces la marea nos pueda arrastrar. Agradezco a la vida por el más grande y bello de los regalos que jamás pensé en recibir, por abrirme los ojos, y permitirme dejar al muerto enterrado y al vivo amado.
No puedo dejarme morir, ando con la paranoia alborotada, no quiero tener que recibir golpes, ni insultos por una normalidad de vida que un poco de cretinos hijos de puta no están dispuestos a aceptar por la razón que sea. Ojalá a ellos, les violen a todos sus hijos, les masacren a sus mujeres, les embarazen a sus hijas, y les corten las huevas por homofóbicos de mierda. Si me dieran la oportunidad de vengarme, lo haría con mucho gusto. Y ni hablar de la ayuda que llegó y no hizo nada. Esto, a una media cuadra de Cavú. A los espectadores, les comprendo el amarillismo. Si hubiera tenido un arma, habría estado seguro al reconocer que esas eran mis primeras víctimas. ¡Malparidos!

