Un día como hoy jamás habria imaginado que sería la última vez que te vería y mucho menos, que la última imagen tuya me impidiera ver tus ojos, tu sonrisa, tu gorra característica e inseparable que siempre te acompañaba a donde fuera que fueses. Un día como hoy, hace seis años terminó lo que hasta ese momento había sido el momento más feliz de mi vida, el momento más alegre. El momento en el que no era necesario estar pendiente de mirar alrededor a ver quién juzgaba o quién era bonito pues para nosotros, lo importante siempre fue estar juntos, querernos tanto que no era necesario buscar más belleza pues siempre en el otro la tuvimos toda. Física e intelectualmente.
Los conciertos nos abrieron la puerta a una realidad desconocida, a un claro oscuro que en nuestro diario vivir comenzó a reflejarse y a llenarnos de valor en una lucha característica de una rebeldía justificada por lo normal que para nosotros era no estar de acuerdo con los demás, no por gusto, sino por vida.
Sin alardes de ningún tipo, ni falsas pretensiones de belleza forjamos una amistad, un amor, una sinceridad, y una vida de la cual nunca nos arrepentimos ni nos sentimos fastidiados. La relación perfecta, la relación que todos sueñan, y que yo, a mi prematura edad ya me atrevía a vivir. Tu en el bajo y yo en la guitarra, tocábamos horas componiendo o improvisando canciones y prosas de todo tipo.
En los conciertos, dedicábamos las canciones uno al otro. Nos llenábamos de la energía característica de estos. Bailábamos, nos atrevimos a abrazarnos en medio de la multitud juvenil, cerrar los ojos y apretarnos sin importar nada más. No faltaba una que otra pelea o inconveniente de los cuales no siempre salíamos librados. Compartíamos los cigarrillos, la música, la noche, la ciudad, la aventura y el recorrido a pie.
Jamás pensé en lo verdadero de una relación de este tipo, jamás entendí por qué ante la enfermedad sucumbiste a la tentación y te dejaste destruir escudado en el alcohol y la cocaína que nunca te acepté.
Los debates en el foro, el intercambio de canciones por Messenger, el descubrimiento de bandas que se han convertido en iconos de la música con el transcurrir de los años. Los pantalones rotos a causa del trato y del asfalto antes de que se convirtieran en publicidad de jóvenes alternativos y rebeldes sin causa diferente al dinero. Las orgías, la playa, los cuerpos mojados, los abrazos prolongados, los besos tímidos y apasionados, y lo mejor, naturales, no basados en nada ni en nadie, no existía ningún modelo a imitar, éramos nosotros dos únicamente, el resto no importaba, no era necesario, no existía. El querer llamar, el querer estar siempre dando sin esperar nunca nada a cambio hizo que las cosas lograran un valor incalculable. Largas caminatas sin un peso en el bolsillo cuando me buscabas en algún lugar y me recogías. Viviendo al límite, sin miedo a nada, sin miedo a la muerte. Bajo la idea del buen vivir, de disfrutar la vida y no de resguardarse para prolongar lo inevitable.
Un día como hoy me despertó una llamada de larga distancia. Nunca antes había recibido semejante sorpresa, pero para mi asombro era para dar malas noticias. Al parecer se te había ido la mano o habías tomado la decisión que no muchos somos capaces de tomar por falta de valor, o de impulsos. Al parecer no había manera de regresar el tiempo para haber hecho caso a tu llamada y acompañarte, probablemente habría evitado el acontecimiento fatal, probablemente lo habríamos compartido, probablemente simplemente, se habría prolongado otro tiempo.
Ese día no pudimos vernos, primero te llamé a hacerte una invitación, pero a última hora me cancelaste por motivo de tu novia. Luego me llamaste a decirme que estabas solo, que necesitabas que nos viéramos, que habías peleado con ella y que no querías más seguir con una mentira que te estaba carcomiendo, que estabas enfermo, que estabas deprimido.
Me aterré, nunca soporté tus depresiones a causa del alcohol, donde mandabas a todo el mundo a comer mierda y no dejabas que nada ni nadie se te acercara, mas sin embargo, siempre tuve la magia de poder lograrlo y de poder tranquilizarte, de animarte a seguir adelante, pero ese día las cosas no se dieron y por primera vez, no hubieron coincidencias haciendo tal vez, que todo se hiciera más fácil para ambos y que las cartas se echaran sobre la mesa sin ningún tipo de vergüenza ni de reparo.
Desde Medellín, la llamada me dejó pasmado, pero a la vez incrédulo, así que no tuve más opción que llamarte a tu apartamento, para saber que estabas bien, que nos veríamos, para escuchar tu vos, y hacer de la noticia una broma pesada. Lastimosamente no fue así.
Timbró varias veces el teléfono, se descolgó y sonó la vos de la señora que iba los fines de semana a ayudarte con el aseo. Pregunté por ti. Me dijeron que no estabas, pregunté donde te encontraba…
…acto seguido me dijeron que te velarían en la funeraria Gaviria. Solté el teléfono, era muy temprano. Me vestí sin baño ni bocado alguno, salí de casa con la mayor calma posible. Camine un par de cuadras pero para no soltar ni una sola lágrima comencé a correr tan rápido como pude hacia tu morada. Al llegar conocí a tu mejor amigo, hoy en día nos llevamos muy bien, qué forma de presentarnos tan extraña, siempre fuiste lúgubremente mágico en tus acciones. Qué encanto tan decente. Qué buena forma de lograr que de tus personas más cercanas, para poder verte, estuvieran juntas, ante la pena que de pronto te daba el pensar que te encontrarían como no esperaban.
Luego de un dar y recibir argumentos, nos permitieron entrar a verte. Para mi sorpresa, no estabas en tu apartamento sino en la terraza del piso dieciséis. Subimos en silencio, con el frío que abrazaba la mañana y ponía nuestras pieles de gallina. Con la mirada de las personas que curioseaban el lugar. Nos aproximamos a nuestro encuentro, a nuestro último encuentro.
Reconocí inmediatamente tus zapatos sobre el suelo, recostados, y llegué en un momento donde no era necesario ver más, el resto lo cubría la bolsa negra. Medicina legal mostró un aterrador porcentaje de licor que debería ser sangre, adicionalmente mucha cocaína, y tres botellas de aguardiente en la ventana del piso veinte. La historia era clara, ya habías tomado la decisión. Llamaste a despedirte, no se pudo, y para ambos fue mejor.
Un día como hoy, le dije adiós a una persona que marcó mi vida para siempre. No fui a tu entierro, no asistí a tu velorio. La banda decidió cambiarse el nombre y mudarse a otra ciudad, guiados por el camino de la perdición y la negación. Lloré mucho, nunca me ha gustado hacerlo, y dada la ocasión me fue imposible, me fue imposible ocultar el destrozo, el dolor, la ausencia, el corazón roto, la conciencia de no poder hacer nada, de no poder cambiar las cosas, la realidad. No encontré refugio en nada ni en nadie. Cerré mi cabeza, y me dediqué a seguir viviendo, solo, sin deseos de nadie, ni de abrirme la puerta a nuevos amores siquiera y hoy seis años después, aún te encuentro en mis sueños. Aún me acompañas, a veces me haces daño, otra me reconfortas el espíritu quebrantado.
No fui capaz en mucho tiempo de ir a visitar tu tumba, no lo consideré necesario en la medida que no me parecía justo estar visitando la tumba y no haber tenido posibilidad de verte esa noche. Me culpe por mucho tiempo. De pronto me lo merecía, para visitar tu tumba tenía toda una vida, pero esa noche fue única, esa invitación que te hice y que tú me hiciste y que no pudimos acceder no se volvería a repetir jamás. Qué dura lección.
Me vi en un escenario luego de unos meses, tocando en tu nombre, un homenaje con las bandas y grupos que de la mano siguieron tus pasos, que contigo se la gozaron y la disfrutaron. Recordando un poco a aquellos que en su camino se rinden, con todo el derecho. Viviendo aquel himno, 'Bro Hymn', recordando dolores ajenos y viviéndolo, pero feliz de poder sentirte en medio de nosotros bailando, saltando, sudando, sonriendo, y acariciando nuestras caras por medio del poco aire que entraba y refrescaba nuestros acalorados cuerpos. Recuerdo algo del repertorio de ese día, con temas que se me quedaron en la cabeza. Solo espero en donde sea que estés, te encuentres bien, estoy seguro que así es, que encontraste la paz que este mundo no te dio, y que la gente que te rodeaba en su mayoría te impidió. Desde ese día no he guardado luto por nadie.
Hoy me encuentro bien, rodeado de amigos que en el poco tiempo me han demostrado que lo darian todo por mi bienestar, otros que no tanto, pero me comprenden y defienden. Algunos con los que he dejado de hablar por simples situaciones, y espero, que no sea un entierro la cita que hoy no aceptamos le que nos obligué a reunirnos en silencio y contemplación. De un amor que ha llegado a ser más fuerte que el que sentía por tí, complicado pero verdadero.
De alguna forma sé que estás y sigues presente, gracias amigo por existir, gracias por ser, por nunca apartarte, y por siempre demostrarme que podía contar contigo. Ya nunca nos veremos, pero de todas formas, no necesitamos. Gracias amor por ser para mí, por hacerme sentir tus ojos siempre en mí así no te estuviera viendo. Gracias muchacho por tu sonrisa, tu locura, tu música, por todo. Gracias.
“…you die, I die, that’s the way it is…”
jueves, 6 de noviembre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
Me preguntaron, ¿y por qué no le dice que le dé plata para que salga con nosotros? A la pregunta no contesté palabra alguna, puse más mala cara que de costumbre, me despedí lo más amable que pude, prendí un cigarrillo, giré 180° y comencé lo que seria un recorrido para calmar angustias y malos genios hacia la casa, por calles arriba de la 15 con 85, para desembocar en algún momento en la 15. Pero creo, que por maldades de la noche, que tanto quiero, pero me ha llevado numerosas veces al límite y al borde de una tragedia salí antes de lo esperado a la 15 de mal agüero.
El poco tiempo que estuve caminando antes de llegar al borde de lo que jamás habría pensado, pensé mucho en aquella pregunta. Construí numerosas e hipotéticas situaciones a partir de la misma, llegando tal vez a una conclusión que nunca antes había pensado. ¿Por qué? ¿Cuál es la razón de estar? ¿Qué es el significado de todo esto?
No hay nada más rico que sentir ese deseo y esas ganas locas de estar con alguien, de ponerse nervioso al escuchar su vos o sentir una caricia, de desesperarse en el trayecto al encuentro y llorar el camino a casa. La magia de lo que parece ser una muy agradable conexión cobra todo el sentido y la razón de ser a veces deja de ser palpable para convertirse en algo sublime y mejor aún, constantemente orgásmico.
Debo aclarar que la gente tiene la costumbre de nombrar el significado de las cosas por lo que no son. Esto, sin lograr un resultado claro, logra sí una aproximación a la definición de algún término o situación, y etcétera, algo cercana a la certeza, o, si se quiere decir, a la pureza, no siempre semiológicamente hablando.
Problemas con las personas con las que estamos obligados a vivir, a estar, a compartir un espacio, reducido o amplio que se vuelve asfixiante en la medida en la que la tolerancia se vuelve cada vez más minúscula, personas que nos impiden, llegar a ese punto o a esa persona que afuera de ese perímetro nos da vida, nos regala una sonrisa, comparte su tiempo, sus alegrías, frustraciones y sus sueños con nosotros.
Problemas con los amigos que se vuelven chupa sangres, que en cada momento que necesitan algo o algún hombro donde posar su cabeza y de pronto dejar brotar de sus ojos por sus mejillas una lágrima, acuden a uno, personas que cuando ven en uno el sufrimiento, el desespero, el agotamiento, la necesidad de tener con qué, no tienen la más mínima vergüenza en dar la espalda y pretender que no pasa nada o salir rápidamente de nosotros, los necesitados que de amigos, pasamos a convertirnos en estorbo.
Por ahí dicen que no hay que esperar nada a cambio por lo que hacemos, lo cierto es que necesitamos tener con qué comer, al menos tener con qué pagar un arriendo, un pequeño mercado básico para no morirnos de hambre o lo que al menos consideremos vital para nuestra existencia.
Mi mayor pecado a sido siempre tratar de solucionar los problemas de todo el mundo, o si no, al menos estar pendiente e intentar ayudar en lo más que pueda con cosas minúsculas que tal vez no sirven para nada, pero que creo que alimentan el espíritu (ojo, esto no salva vidas ni tiene vitaminas). Me pone muchas veces a tener que cargar cruces que no son mías pero que con gusto me gusta cargar. ¿Por qué no hacerlo? Si puedo ser una mano amiga lo voy a ser. Me importa un culo que después me den la espalda los interesados, agradeceré enormemente los que me demuestren que no fue por interés su cercanía a mí y me brinden su mano amiga. Solo creo que a los que leen esto sentirán algún tipo de identificación con algún bando. Los que por interés llegan hasta a manipular, y los que siempre, hasta en las más podridas de las situaciones están ahí con uno. A ellos, a todos ellos, mi más cargado de energía y eterno agradecimiento, abrazo.
Siempre, frente a cualquier cosa, situación o relación existen los comentarios mal intencionados. Si las cosas siempre fueran buenas creo que no tendrían mucha gracia. La amargura y el sin sabor, dan un toque especial a nuestro diario vivir, pero existen los empeñados únicamente en hacer flaquear cualquier cosa con tal de lograr un fin específico. A nadie tiene que importarle con quién yo me acuesto, con quién sueño, a quién dedico mis escritos, mis canciones, mis despertares cada día. A nadie, solo a mí, solo a mí que soy quien verdaderamente los siente, que soy quien lucha por eso, que no estoy haciendo ni interviniendo en la vida de nadie como para que vengan a juzgarme.
El respeto y la tolerancia hay que asumirlos no solo para con nosotros sino para todos. Los que queremos y los que no, con los que estamos de acuerdo, y con los que tenemos una brecha que no miden ni lo que las costas más lejanas del mar.
La vida es complicada, es compleja y no siempre nos da los resultados que esperamos, muchos planes y sueños tengo en mente, muchas cosas estoy seguro de haber logrado. Por encima de muchas personas he tenido que pasar para poder hoy estar tan seguro de lo que siento y de lo que quiero, para seguir llenándome del más infinito de los amores que puede uno sentir por alguien, que cada día se hace más fuerte, que para orgullo mío no existe ningún tipo de interés material y gracias a la situación por esto, para que alguien crea que se trata de eso. A la mierda, escorias.
Por eso en este publicado, quiero aclarar, de una vez a todos los que les guste y los que no, lo orgulloso que me siento de ser quien soy y de estar con quien estoy. Siento mucho no poder siempre sacar la cara por todos, mi mayor deseo es poder colaborar en todo lo que pueda a todos. Pero mi prioridad es otra, mi mayor deseo es otro, mi gran inspiración está en este momento con la cabeza a reventar porque al parecer nadie quiere ayudarle con nada pero siempre están ahí, haciéndolo reír y pasar un rato ameno cuando necesitan algún tipo de ayuda, de trabajo o de colaboración.
Ojalá una persona que creo que nunca va a leer esto entienda el por qué de mi comportamiento cuando el final llegó. Siempre quise estar atento y pendiente de todo, me comprometí con detalles que llenaron de alegría su ser intentando mejorar las cosas, pero me arrepentí, no quería crear falsas ilusiones en un momento crítico. El costo que estoy pagando es su malintencionado comportamiento en lo relacionado a mis llamadas, y peor aún cuando se cruzan con alguna particular situación, como si yo estuviera encima de él para ver qué. Siempre se quejó de la mentira que él no hizo sino demostrar, y con palabras a mis espaldas creo una barrera en la cual se sintió invencible. A él, no me queda más que decirle que siento mucho que todo haya transcurrido así, pero que lo que tenga que hablar de mí me lo diga en la cara, que tiene mi teléfono, que sabe donde vivo, y no necesita porque envenenar a quien yo más quiero. Que si necesita que tenga pantalones, se me pare de frente, con su lista de amargos ratos y reclamos, que en lo demás yo le colaboro.
Eso sí, de amenazas ni hablar. En fin, solo espero que así como todos desean tener su vida, tranquila, llena de triunfos y alegrías, dejen que yo haga y disfrute la mía, y por favor no se metan, que por más berrenchines que sean, mi atención no es para ustedes.
Ahora bien, la luz de mis ojos está pasando por un momento muy complicado, y siento que lo han abandonado, me enorgullese que me tenga a mí pero me enfurece que todos los que lo rodean y le alaban cuando necesitan, estén tan ausentes que no parecen ni muertos, sino inexistentes, seres imaginarios, productos de una esquizofrénica vida. Seres interesados, incapaces de dar la mano sino es para beneficio solo.
Eso es el odio, lo que me produce saber que existen 'amigos' así,
ese es el odio que me produce saber que con muy pocos cuento,
ese es el odio que cada vez cierra más mi círculo social,
ese es el odio que me hace reafirmar cuan valiosos son los verdaderos amigos (ellos saben quienes son), más que yo,
ese es el odio que entorpece y nubla mi vista,
es el odio que todos creían al revés pero que como ven,
no es lo que esperaban.
Si saben leer, si entienden y si invierten los títulos de "El amor" y "El odio" de pronto puedan entender mejor.
Por ahora, seguiré estando acompañando a quien creo se merece todo lo más bello, sincero y fuerte de mí en un momento tan penoso, creo que la verdadera magia de la que hace un rato hablaba, cobra su mayor sentido aquí. Una palabra que no tiene cómo tener un significado claro, que compite con otras varias, tiene algo muy especial para cada uno de nosotros, no hablo de Dios, no hablo de Arte, hablo de Amor.
'Quiero recobrar el motivo de tu sonrisa, de tu sueño, de tu deseo. Quiero ser guía en tu camino, hombro en tu llanto, mano en tu tropiezo. Quiero ser amor, quiero ser luz, ese será el verdadero y único, y más bello de todos los regalos que puedas recibir de mí'. ¿Suena familiar? Me cito a mí.
Todo será siempre para mejor, los pasos hay que darlos hacia adelante, hacia atrás nunca, sino no tenemos sentido para seguir viviendo, la vida necesita estar llena de experiencias, de caídas y de alegrías, de motivos, lo que está atrás no lo podemos volver a retomar, lo que viene no siempre lo sabremos con certeza. El presente hay que disfrutarlo, saber disfrutarlo, para construir lo que en un futuro no muy lejano va a brindarnos todo lo que siempre soñamos y que gracias a nuestra persistencia hemos logrado.
¿Cómo a alguien se le puede ocurrir que yo haga una llamada para pedir plata? Es decir, no existe falta de respeto más grande que la burla a las espaldas de alguien que no está. Por eso escribí, "si estuviera contigo, hasta me quedaba".
Conocí dos grandes personas, que hoy son dos grandes amigos, gracias a ellos, por todo. Mil gracias.
Se me acaba la inspiración por esta noche, creo que me iré a descansar. Mañana será un nuevo día, y espero tener con qué ayudar. Necesito verte tranquilo, necesito no verte llorar, necesito que estemos juntos, aunque a veces la marea nos pueda arrastrar. Agradezco a la vida por el más grande y bello de los regalos que jamás pensé en recibir, por abrirme los ojos, y permitirme dejar al muerto enterrado y al vivo amado.
No puedo dejarme morir, ando con la paranoia alborotada, no quiero tener que recibir golpes, ni insultos por una normalidad de vida que un poco de cretinos hijos de puta no están dispuestos a aceptar por la razón que sea. Ojalá a ellos, les violen a todos sus hijos, les masacren a sus mujeres, les embarazen a sus hijas, y les corten las huevas por homofóbicos de mierda. Si me dieran la oportunidad de vengarme, lo haría con mucho gusto. Y ni hablar de la ayuda que llegó y no hizo nada. Esto, a una media cuadra de Cavú. A los espectadores, les comprendo el amarillismo. Si hubiera tenido un arma, habría estado seguro al reconocer que esas eran mis primeras víctimas. ¡Malparidos!
viernes, 17 de octubre de 2008
Fue más fácil dar la receta a la amiga, que una que hace varios meses había pedido en afán por cocinar algo para mis padres.
Fue más fácil mentir que tener el valor de decir la verdad.
Fue más fácil escribir para hacer doler ("llorar") que para hacer sonreir.
Fue más fácil escapar y evadir que dar la cara.
Fue más fácil la fantasía.
Fue más fácil tirar la puerta que esperar un minuto.
Fue más fácil el desquite.
Fue más fácil el silencio.
Fue más fácil el te AMO en momentos adversos.
Fue más fácil gastar en otro u otra cosa.
Fue más fácil decir adiós que saludar.
Fue más fácil cerrar los ojos e imaginar otra cosa.
Fue más fácil quejarse y dar la espalda.
Fue más fácil acabar las lágrimas, las sonrisas que meter el dedo en la herida.
Fue más fácil hablar con otro.
Fue más fácil pretender con los demás.
Fue más fácil quedarse en la silla del bus solo sin esperar a sentarse al lado.
Fue más fácil enfurecer que sentir el deseo de querer arreglar las cosas para bien.
Fue más fácil hacer cambiar la emisora con música gay frente a todo el mundo que pedir amablamente su cambio.
Fue más fácil cocinar con inspiración para el resto.
Fue más fácil tomarse unos tragos con ellos.
Fue más fácil rumbear cuando yo no estaba.
Fue más fácil la vida sin mí.
Fue más fácil el comentario mal intencionado que una palabra hiriente pero honesta.
Fue más fácil pretender sinceridad con los sobrinos que con la vida propia.
Fue más fácil cumplir y sentirse obligado que entregarse a la pasión.
Fue más fácil morir.
Fue más fácil la incomodidad que el rato ameno.
Fue más fácil aceptar un regalo y rechazarlo frente al resto que dar las gracias y disfrutarlo con alegria y honestidad, y aceptarlo, y reconocerlo como propio.
Fue más fácil la envidia que la mano amiga.
Fue más fácil irse que llegar.
Fue más fácil la pelea que el detalle esperado.
Fue más fácil el reclamo del saludo esperado que su verdadero sentido.
Fue más fácil pensar en tí que en ambos, o en mí.
Fue más fácil sonreir cuando yo no estaba.
Fue más fácil vivir cuando no tenia como seguirte el paso.
Fue más fácil el silencio de una noche, porque "no hay nada que perdonar ni nada que hablar" que una charla de amigos.
Fue más fácil mirar desde afuera que ponerse en los zapatos del otro.
Fue más fácil morir.
Fue más fácil vivir sin mí.
Fue más fácil morir.
Fue más fácil vivir sin mí.
Fue más fácil guardar silencio, alimentar rencores, hacer reclamos, y vender ante los "amigos".
Fue más facil morir.
Fue más fácil vivir sin mí.
Fue más fácil intentar hacer el amor que hacerlo.
Fue más fácil manipular que dar la mano.
Fue más fácil prolongar el problema que el bienestar.
Fue más fácil compartir los triunfos, alegrias y anécdotas con otros.
Fue más fácil, más fácil, mucho más fácil, la vida, sin mí.
lunes, 6 de octubre de 2008
gris con un brillo insoportable,
convierte las nubes en cristales que reflejan la luz del sol,
gris amanece mi alma,
parece que fue atropellada mientras se suponía que descansaba,
gris es el despertar,
me deja ciego, me hace doler la vida,
brillo maldito, frío corrosivo.
Como un animal sin pelo,
en medio de un glaciar,
duele el cuerpo por dentro,
no puedo moverme ni respirar,
duele hasta el pensamiento,
duele saberse solo.
Y aunque aprovecho para pensar,
existe un bloqueo general,
una ausencia de alguien importante,
al que no le importa lo que pase,
pues el asunto de las prioridades,
domina su comportamiento.
Libertades adquiridas,
escapatoria palpable,
ningún peso,
ningún reclamo, ningún lamento,
por la espalda pisotean mi ser.
Gris es la vida, gris es la crueldad,
gris es la comida, gris es el color,
gris es la vida,
gris es la verdad,
verdad que es mentira,
mentira que es verdad.
Gris es la confianza,
pública la privacidad,
gris es el deseo de encontrar respaldo,
de externos a una situación,
de comentarios que nunca entenderán.
No existe deseo, no existe ánimo,
todo es gris, no quiero maquillar,
ahora todo tiene un valor,
que quisiera no tener que reclamar,
no hay otra salida,
no existe otra realidad.
P.D. Muy pronto daremos a conocer una convocatoria para los que quieran participar en el diseño del escudo de nuestra tan querida patria. Conjuntamente con Dark Angel, estamos alistando los últimos puntos antes de dar a conocer los parámetros y fechas de publicación.

