Al fin vuelvo a sentarme a escribir en este, mi descuidado blog. Fueron varios los empujones que recibí por medio de Dark Angel en mi correo, de no dejar de hacerlo y aquí estoy, esta vez un poco más sensible pero tímido también y la verdad no comprendo el motivo de este extraño sentimiento. Creo que en tres meses de año, más rápidos que de costumbre, han pasado infinidad de cosas de las cuales no me arrepiento porque de todo, bueno y malo, considero que siempre se saca una buena tajada y no hay problema que no tenga solución, ni siquiera ante la más cerradas de las percepciones.
La última vez que escribí acá fue el 31 de Diciembre del casi culminado 2008 en medio de una desesperación y una ansiedad, por un viaje que se aproximaba y un año que terminaba y me pateaba el culo, pero que merecía unos minutos de dedicación para homenajear lo sucecido.
Ese día por razones de la vida, uno de mis amigos, el anfitrión de la fiesta de año nuevo, se metió sin querer una sobredosis de cocaína...así que a eso de las 5am y después de haber hecho llorar a más de uno con mis palabras de año nuevo, me encontraba completamente ebrio en el carro, siendo bajado por la mamá de mi amigo para preguntarme por la sustancia que nos habíamos metido. En fin, yo algo había sospechado, por los gestos que le ví hacer, pero mi borrachera no me hizo reparar en aquello además qué me iba a imaginar que lo iban a encontrar en el baño convulsionando. El caso es que se lo llevaron para el hospital, el médico habló de lo afortunados que habían sido al haberlo llevado de inmediato al hospital porque su cuerpo no hubiera aguantado mucho. Eso fue el primero de Enero de 2009, felíz año el que comenzaba...
...pero en medio de todo sí fue bueno porque, de haber sucedido en otro espacio que no fuese su hogar seguramente habría terminado en un hospital pero no habría recibido escarmiento alguno, ni pena absurda por en medio de una fiesta con sus padres, amigos y familia caerse medio muerto a causa de un exceso, ni ganas de dejar de meter coca. Entonces en medio de la tragedia, algo bueno ocurrió. No lo mandaron a rehabilitación, y en varias ocasiones me tocó hablar con su mamá para explicarle mis argumentos de por qué consideraba que esas clínicas son una farsa para mí (y no pretendo acá ofender a nadie). El caso es que finalmente por medio de un psicólogo, y lo principal, autoreconocimiento de un error, la cosa hasta el momento va muy bien.
¿Por qué estoy hablando de esto? Preguntarán algunos, bueno, la razón es simple, y es que ante la adversidad o ante lo malo siempre hay algo bueno que rescatar, muchas veces nos quejamos y nos dedicamos a quejarnos de las cosas y nos apenamos de nosotros mismos por X o Y situación y no reparamos en lo bueno que puede haber detrás de esta. Considero que toda situación mala o desfavorable tiene su lado bueno.
Bueno, eso fue el primero de Enero, luego estuve de viaje en lo que considero fue el paraíso, desconectado, lastimosamente no del todo pero sí en un 99% y recorriendo una y otra ves pasajes por entre la selva, la montaña y el agua, algo asombroso. Cuerpos hermosos, gente estupenda, maravillosa y muy bella por doquier. Muchas parejas, mucha alegria, mucha tranquilidad, mucha paz.
Creo que siempre me he sentido débil al ver dos parejas, y lo que representan, más si se tratan de dos hombres. Creo que es de las cosas que en la vida considero más hermosas, para mí es un momento en el que solo son ellos y mis intrusos ojos. Algo un poco romántico pero que para mí es fabuloso, que me gozo y de lo cual ¿por qué no? me alimento un poco.
A la mitad del paseo tuve una recaida a causa del trago, entonces los últimos días los debí pasar a punta de jugos naturales y coca cola, pensando que para algo me serviría. Pero no, el tiempo y la pausa etílica me mejoraron, y la maluquera no fue nada agradable, pero en este momento estoy bien. Gracias. Una vez más, el límite y el escarmiento. Finalmente estuve unos días en Barranquilla, antes de volverme a Bogotá a seguir...¿la vida?
En fin, al llegar a Bogotá una serie de nuevas leyes, había invadido la ciudad a causa de un caido en combate en el gran rin del carulla de la 85 a donde iban, y no sé si seguirán iendo los pequeños delicuentes que hoy en día se educan a sí mismos y que nadie es capaz de juzgar por tratarse de menores de edad. En fin, para unosl o máximo, para otros fatal, pero particularmente sin ser un vándalo soy de las personas que disfruta mucho tomarse una cerveza sentado en la calle o en un andén. Ahora no lo puedo hacer, o no lo debo hacer, porque la misma ley que protege a un menor de edad y evita que se le juzgue o acuse como a un matón me pide que por favor no tome. ¿Debería hacer caso a esto? Sí, porque si no me voy preso, pensarán algunos, pero honestamente me sabe un poco a mierda. Murió un muchacho, dejaron de vender trago en la zona, el hospital se lavó las manos de una cagada que cometió y que al parecer a todo el mundo se le olvidó en medio de la nube de las drogas y el rock & roll. No podia ser peor mi regreso a la 'realidad'.
Mi cuarto se había convertido en un depósito de drogas tan bien escondidas que por más que lo revisaran y desarmaran una y otra vez no encontraban nada...
...nada salvo a un poco de libros de temática gay, homo art, condones, etc.
No sé en qué momento me declararon la guerra, pero bueno acá estoy y sigo en pie, y mandaré a la mierda a cuanta gente sea necesario para callarles la boca de una buena vez, esa gente a la que le gusta golpear por la espalda pero que de frente se quedan estupefactos y no son capaces de decir nada porque son unos cagados, a todos ellos en algún momento les llegará su hora, su momento, y no seré yo quien les pase la cuenta.
Ya veremos como sigue este nuevo año, yo honestamente me rindo ante la vida cada vez más rápida y sin sentido que nos toca o nos ha tocado vivir. Mientras que cuando niño un fin de semana se me hacía eterno, ahora ni la semana se me hace larga, es todo muy veloz, tan veloz que no se termina haciendo nada. Tan veloz que el poder de adquisición y de mayor valor, determina muchas cosas, el que más es el mejor según muchas personas.
Dos de mis grandes amigos, estarán de viaje por unos meses, y solo espero que pasen volando porque no puedo negar que a veces la soledad me golpea y muy duro. Espero que pronto pueda sentirme nuevamente acompañado, y rodeado de gente que vale la pena, no de cuervos, no de arpías.
Y no soy una persona de mucho odiar, contrario a lo que puede pensar mucha de la gente que lee sin leer este blog, pero hay cosas imperdonables, cosas que no se pueden pasar por alto...
...espero que a todos les esté iendo muy bien en este nuevo año.
Eso sí, agradezco la aparición de nuevas amistades que me han dado una mano y un apoyo inmenso a pesar de mi poco tiempo y disposición para vernos (ya le sonará conocido a Dark A.), pero que siguen ahí y no dejan de estar pendientes. Han sido un gran sostén y ánimo, honestos y coherentes.
No hablo mucho con la gente, pero siempre es rico llamar a un amigo, así hayan pasado meses y sentirse como en casa. Es muy hermoso, y es algo que siempre tengo presente, la gente que sin mucho alarde de verdad hace sentir lo especial de su ser, es gente que difícilmente se olvida y que fácilmente se perdona.
Este año está duro, durísimo, y espero poder llegar al final, para volver a echar la madre, solo que a veces me siento sin ganas de nada.
Nos veremos en una próxima ocasión.
lunes, 9 de marzo de 2009
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Agradezco a la vida por las personas que de una u otra forma ha puesto en mi camino y que en un despiste mío de levantar la mirada (cosa que nunca hago) ha logrado hacer lazos que en este momento creo que son indestructibles. Momentos de la vida en donde puedo decir que he conocido a grandes personas, y que otras me asombran por estar siempre ahí a pesar de mi vaporosa presencia. A ellos gracias, pero gracias a aquel que a pesar de todos mis errores y carencias que como persona tengo, y menos mal, siguen ahí y me demuestran día a día que con ellos puedo contar para todo.
Se va un año más no el 31 de Diciembre sino cada día que pasamos, cada día es un nuevo año, un regalo, una bendición, un milagro, una perdición, una alegria y hasta un llanto.
Debo agradecer a todos los que por un medio u otro me han hecho llegar sus saludos y afectos en estas fechas que como bien sabrán para mí son un poco melancólicas y agobiantes, motivo por el cual no puedo estar del todo alegre ni tampoco pretenderlo.
En todo caso gracias, gracias y más gracias. Espero que el nuevo año esté lleno de éxitos y gozos para todos, que el amor enamorado toque a sus puertas, que las amistades puedan salir adelante por sobre todos los problemas.
Esas manos que me levantaron una y otra vez, esas sonrisas y bofetadas que me regalaron bien merecidamente lograron alimentarme y fortalecerme como persona. Los besos, los abrazos, los momentos compartidos, las cervezas bebidas, las botellas rotas, los correos, las postales, a pesar de lo repetitivo de la ocasión siempre serán gratas para mí pues el detalle no debe medirse por un costo cash, sino por el costo que esté por encima del valor monetario. Gracias.
Metidas de pata, soledades, momentos de furia, de egoísmo de intolerancia, de miedo que también han sabido forjar condiciones de vida en pro de una mejora personal. Confianzas adquiridas, viajes inesperados muy esperados que se lograron, triunfos y derrotas. Situaciones, momentos y sentimientos que ovulan constantemente en una condición de vida y una forma de ser que agradezco completamente.
Lectores, amigos, profesores, compañeros, compadres, hermanos y padres, mi verdadera familia. Amaneceres, paisajes, atardeceres y tormentas, la verdadera salida. Peleas, trifulcas, injusticias, distracciones pasajeras.
¿Qué es vivir al límite? ¿Qué es vivir? ¿Qué es ganarse la vida?
Detalles, regalos, atenciones y llamadas, caricias que empujan hacia adelante y como anestésicos logran una satisfacción inexplicable. Es rico saber que se tienen personas que están pendientes de uno con buenos motivos y por buenas razones.
Disculpo mi erróneo actuar y mi cobardía, pero agradezco que haya sido mi mano amiga la que me haya dicho, fresco, ya quedó atrás. Gracias.
Viajes a Medellin, Cali, Buenaventura que tatuaron mi alma y mi espíritu. Amigos que agradecieron la sinceridad y hoy se preocupan por mi relación. Gracias.
Hermanos que en una misa me han hecho reir como nunca. Un sobrino que amo y adoro pero que no deja de crecer, es un berriondo. Arte, pintura, muchas pero muchas fotografías. Aretes, caídas, raspadas, quemadas como cicatrizes estéticamente correctas por mi gusto y justificado actuar porque uno siempre tiene la justificación para todo pero todo no es como uno lo dice y sin embargo creemos que tenemos la razón y no cedemos.
Novios de una noche por librar una batalla campal con un abusivo cazador, repulsivo violador. Borracheras y un cumpleaños con tres de mis mejores amigos y amigos que en un día nos dieron mucha comodidad y alegria en la playa pacífica. Gracias.
Vida, amor, odio, sexo, sudor.
Interrupciones, evaciones, caras largas, puños y llantos que fortalecieron lazos y curaron heridas. Perras malparidas que destruyeron amistades de toda una vida y orgullos que no permiten agachar la cabeza. Exposiciones y vendidas de alma, hojas de vida fortificadas.
Joyas regaladas, disparos que se oyen desde la ventana a menos de dos cuadras, personas que ponen precio y compran la vida, hacen que piense que la ciudad está perdida. Ojalá podamos cambiar las cosas, ojalá sepamos comportarnos y ser honestos. Este mundo no necesita gente falsa y escondida en grupos y bandos.
Flores y primaveras. Otoños amargos. Comunicaciones a largas distancias que hacen sentir los abrazos. Amores, relaciones que perduran frente a los obstáculos. Violencias y muertes que deben parar pero que nunca se detendrán, son la cuerda floja sobre la que al parecer debemos caminar siempre.
A todos un felíz y exitoso año nuevo.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Personalmente siempre he considerado un método muy cursi aquel que consiste en sectorizar las zonas. Debo decir que me molesta profundamente que a los homosexuales, se les señale o se les coloque en el mismo rango que el de una prostituta pero esto me ha hecho reflexionar un pono entorno al tema gay. Bien es cierto que ser homosexual no es un trabajo, en la medida que no genera un sueldo, pero sí es un trabajo en la medida que es una forma de vida discriminada y mal vista.
A muy pocos no les importa ser mal vistos en la vida, en general siempre se maneja una buena apariencia para generar atención en bien propio, porque siempre es rico venderse para que todo el mundo lo observe y reconozca lo bello que hay en uno, a veces más físicamente que inteligentemente.
En la última ocasión que estuve en Blues, me llevé un terrible sorpresa, una sorpresa que antes en ningún bar me había causado tanta molestía e incomodidad. Me estrellé con la inevitable moda. El gérmen gay que antes hacia alardear a uno que otro hombre de ser un sabelotodo en cuanto a bares y sitios gay se había transmitido a la juventud revolucionaria Colombiana. El sitio estaba repleto de gente heterosexual y de niñas jugando a ser lesbianas.
Creo que no terminé de tomarme mi segundo vaso de ron, cuando una vieja ya me tenia cardíaco y a punto de meterle el vaso por la boquita, vanguardísticamente maquillada. Estaba bailando, y la pendeja pasó unas dos o tres veces a mi lado haciendo caras de asombro y mandando comentarios cada vez más cerca a mí, a mi parecer, gracias a mi notable cambio de actitud. En fin, me emputé, como nunca, y poco me importó que se tratara de una dama, me importo cinco contestarle e insultarla por maldita y fastidiosa.
Me dí la vuelta y sin despedirme de nadie salí del sitio enfurecido, y es por esto que me cuestiono constantemente aquel asunto de la zona de 'tolerancia' o mejor visto por nosotros como 'zona gay' que a la mayoría de 'mercancías' hace sentir tan orgullosos y felices de cómo evoluciona esta pobre capital sin ningún tipo de indentidad en donde todo se acepta, bajo unas autoridades macabras.
No tengo nada en contra de las putas, para mí es un trabajo, una necesidad que se convierte en trabajo o un callejón sin salida, no importa, variedades, todas pueden existir. Lo que no comprendo es que en un puto periódico publiquen una nota en donde homosexual y prostitución están reconocidas bajo la misma petición de ley, algo que considero es muy poco probable que sea aceptado, pero de todas formas no deja de molestar que un cristiano ande por ahí metido en asuntos que nada tienen que ver con una sociedad y una cultura que se quiere construir a partir de restricciones y censuras estúpidas.
Nunca antes me había sentido tanto como una mercancía, como ahora, en donde mi supuesto medio, y espacio de esparcimiento y libertad sexual se ve abarrotado por gente que lo único que hace es fastidiar. Yo soy el primer partidario en acabar la 'raza' de los sitios públicos, pero al ver situaciones en donde llego a sentirme amenazado, lo pienso dos veces, sin embargo, no me gusta pensar tampoco en la idea de que debo someterme a mi sector porque en otro lugar estaré vetado. Es muy complejo, se me viene a la cabeza un sector sin ningún otro tipo de 'raza' pora ahí. Un sector lleno de maricas que se sienten libres y no se dan cuenta de que están siendo agrupados para que no fastidien al resto de entes normales.
Se critica la televisión, y siempre se culpa a todo de algo que es normal. No comprendo cuál es el problema de toda la gente que se anda quejando de los programas y los horarios de la televisión nacional en este caso. Si no quiero que mi hijo no vea una novela donde se besan dos hombres pues no dejo que la vea. Pero que un poco de padres desorientados culpen a todo lo que haya a su alrededor antes de voltear sus ojos sobre sí mismos es aterrador e hipócrita. No merecen ser atendidos.
Ser gay es ser persona, eso nunca lo van a entender pero conformarse con una colmena, tampoco. No comprendo por qué nunca hacen encuestas o por qué nunca preguntan a los gays sobre sus primeros acercamientos homosexuales. Es decir, en mi caso, podria estar hablando mas o menos desde los siete años, y no, nadie me violó, ni me obligó, aunque creo que habria de todas formas aceptado la obligación.
¿Qué pasaría si a un niño le preguntan sobre el por qué fue encontrado con otro niño o con un hombre desnudo en un momento de sexo oral y este responde que fue por gusto propio? ¿Su palabra tendria algún tipo de trascendencia? Antes de esto, se juzgaria al otro, porque lo obligo, lo drogó, etc., y luego, tal vez, se atienda su palabra.
Que no venga pues un cristiano de mierda, de eso falsos cristianos que como las falsas lesbianas están de moda a decir que hay que prohibir ser gay y puta en una misma frase. De todas formas Colombia, siendo un país de gente trabajadora y también pobre, merece tener a sus prostitutas en las calles. ¿No es un trabajo? Y pues si a algún cristiano no le gusta, que respete al menos el vivir y la forma de ser de los demás. Es una falta de respeto que en nombre de Dios y de La Virgen, un poco de pendejos anden promulgando el odio y la represión. ¡Pobres hijueputas!
Lo cierto es que me siento utilizado por todo el sector gay capitalino, y en algún momento me he dado cuenta que si genero algún tipo de malestar en algún sitio gay a causa de alguien straight, a la gente le importa cinco, porque no es con ellos, y no quiero que mi vida gay se base en saunas, en discotecas, en calles o barrios sino precisamente en eso, en una vida y no en un adiestramiento, porque me atrevo a decir que dentro de esta 'comunidad', más de uno solo es gay cuando está en el sitio donde le es permitido serlo. ¿Les parece esto correcto?
Basura, es un asunto muy complejo pero un asunto que permite entender como con mercancías como nosotros se maquillan serios problemas de cultura y de sociedad en una capital que quiere ser como las demás pero nunca única ni propia. Un poco al margen pero para que se entienda algo mejor ¿Por qué habrán sido sedes del Festival de performance y el Salón nacional Cali y Medellin?
¿Será que puedo darle un beso a otro hombre en medio de la calle y frente a unos niños sin ser satanizado? Mi comportamiento gay, no puede estar mediado por eso, procuro siempre evitar este tipo de castraciones, aunque métodos que tan bien funcionan con todo el mundo como la cultura del miedo a veces puedan afectarme, no tengo nada que esconder, porque así nací, así me formé, los valores son mucho más profundos que una simple apariencia, que un buen argumento, o un modo de actuar. Pero no de la nada un poco de homosexuales, justifican su disque condición en algún abuso recibido en la infancia o en alguna distorsión en la cotidianidad.
Da miedo decir que soy gay por miedo al corte de dinero, es muy interesado de mi parte, pero muy injusto para conmigo. Me siento como para demandar un colegio masculino en donde a los niños de edades entre los cinco y los siete años deben andar agarrados de la mano por promover el acercamiento sexual y dañarles la mente.
No, nada de esto tiene sentido, no defiendo a la televisión (serios problemas tenemos que en el momento no incumben) pero no se puede pretender hoy tener control sobre ningún medio masivo, deberían educar también a los que son padres de familia para que dejen de andar fastidiando por ahí a cuanta cosa nociva para sus hijos conocen. Aunque no seria raro que promovieran la mayoría de edad para poder ejercer la homosexualidad.
¡Qué linda es Bogotá, ciudad de putas, ollas y maricas, por favor no dejen de visitarla!
Pero algo más, la discriminación es de todos contra todos, tampoco eso de sentirse como los únicos sufridos es algo acertado. Los distintos modos de tolerancia regados por doquier. ¡Ay! Bueno, pero así somos, cada uno defendiendo lo suyo y siempre por encima del otro, no hay argumento que valga en caso de arrepentimiento, o disculpa porque como existe la evidencia, parece ser que corremos riesgo por ella.
Ya ni escribir se puede, a veces uno está envenenado.
Mi abrazo y apretón de huevas para Edtor Gordi Gay, para que no pierda la esperanza y el sueño que alimentó estos años, siento mucho que haya tenido que cerrar su blog.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Un día como hoy jamás habria imaginado que sería la última vez que te vería y mucho menos, que la última imagen tuya me impidiera ver tus ojos, tu sonrisa, tu gorra característica e inseparable que siempre te acompañaba a donde fuera que fueses. Un día como hoy, hace seis años terminó lo que hasta ese momento había sido el momento más feliz de mi vida, el momento más alegre. El momento en el que no era necesario estar pendiente de mirar alrededor a ver quién juzgaba o quién era bonito pues para nosotros, lo importante siempre fue estar juntos, querernos tanto que no era necesario buscar más belleza pues siempre en el otro la tuvimos toda. Física e intelectualmente.
Los conciertos nos abrieron la puerta a una realidad desconocida, a un claro oscuro que en nuestro diario vivir comenzó a reflejarse y a llenarnos de valor en una lucha característica de una rebeldía justificada por lo normal que para nosotros era no estar de acuerdo con los demás, no por gusto, sino por vida.
Sin alardes de ningún tipo, ni falsas pretensiones de belleza forjamos una amistad, un amor, una sinceridad, y una vida de la cual nunca nos arrepentimos ni nos sentimos fastidiados. La relación perfecta, la relación que todos sueñan, y que yo, a mi prematura edad ya me atrevía a vivir. Tu en el bajo y yo en la guitarra, tocábamos horas componiendo o improvisando canciones y prosas de todo tipo.
En los conciertos, dedicábamos las canciones uno al otro. Nos llenábamos de la energía característica de estos. Bailábamos, nos atrevimos a abrazarnos en medio de la multitud juvenil, cerrar los ojos y apretarnos sin importar nada más. No faltaba una que otra pelea o inconveniente de los cuales no siempre salíamos librados. Compartíamos los cigarrillos, la música, la noche, la ciudad, la aventura y el recorrido a pie.
Jamás pensé en lo verdadero de una relación de este tipo, jamás entendí por qué ante la enfermedad sucumbiste a la tentación y te dejaste destruir escudado en el alcohol y la cocaína que nunca te acepté.
Los debates en el foro, el intercambio de canciones por Messenger, el descubrimiento de bandas que se han convertido en iconos de la música con el transcurrir de los años. Los pantalones rotos a causa del trato y del asfalto antes de que se convirtieran en publicidad de jóvenes alternativos y rebeldes sin causa diferente al dinero. Las orgías, la playa, los cuerpos mojados, los abrazos prolongados, los besos tímidos y apasionados, y lo mejor, naturales, no basados en nada ni en nadie, no existía ningún modelo a imitar, éramos nosotros dos únicamente, el resto no importaba, no era necesario, no existía. El querer llamar, el querer estar siempre dando sin esperar nunca nada a cambio hizo que las cosas lograran un valor incalculable. Largas caminatas sin un peso en el bolsillo cuando me buscabas en algún lugar y me recogías. Viviendo al límite, sin miedo a nada, sin miedo a la muerte. Bajo la idea del buen vivir, de disfrutar la vida y no de resguardarse para prolongar lo inevitable.
Un día como hoy me despertó una llamada de larga distancia. Nunca antes había recibido semejante sorpresa, pero para mi asombro era para dar malas noticias. Al parecer se te había ido la mano o habías tomado la decisión que no muchos somos capaces de tomar por falta de valor, o de impulsos. Al parecer no había manera de regresar el tiempo para haber hecho caso a tu llamada y acompañarte, probablemente habría evitado el acontecimiento fatal, probablemente lo habríamos compartido, probablemente simplemente, se habría prolongado otro tiempo.
Ese día no pudimos vernos, primero te llamé a hacerte una invitación, pero a última hora me cancelaste por motivo de tu novia. Luego me llamaste a decirme que estabas solo, que necesitabas que nos viéramos, que habías peleado con ella y que no querías más seguir con una mentira que te estaba carcomiendo, que estabas enfermo, que estabas deprimido.
Me aterré, nunca soporté tus depresiones a causa del alcohol, donde mandabas a todo el mundo a comer mierda y no dejabas que nada ni nadie se te acercara, mas sin embargo, siempre tuve la magia de poder lograrlo y de poder tranquilizarte, de animarte a seguir adelante, pero ese día las cosas no se dieron y por primera vez, no hubieron coincidencias haciendo tal vez, que todo se hiciera más fácil para ambos y que las cartas se echaran sobre la mesa sin ningún tipo de vergüenza ni de reparo.
Desde Medellín, la llamada me dejó pasmado, pero a la vez incrédulo, así que no tuve más opción que llamarte a tu apartamento, para saber que estabas bien, que nos veríamos, para escuchar tu vos, y hacer de la noticia una broma pesada. Lastimosamente no fue así.
Timbró varias veces el teléfono, se descolgó y sonó la vos de la señora que iba los fines de semana a ayudarte con el aseo. Pregunté por ti. Me dijeron que no estabas, pregunté donde te encontraba…
…acto seguido me dijeron que te velarían en la funeraria Gaviria. Solté el teléfono, era muy temprano. Me vestí sin baño ni bocado alguno, salí de casa con la mayor calma posible. Camine un par de cuadras pero para no soltar ni una sola lágrima comencé a correr tan rápido como pude hacia tu morada. Al llegar conocí a tu mejor amigo, hoy en día nos llevamos muy bien, qué forma de presentarnos tan extraña, siempre fuiste lúgubremente mágico en tus acciones. Qué encanto tan decente. Qué buena forma de lograr que de tus personas más cercanas, para poder verte, estuvieran juntas, ante la pena que de pronto te daba el pensar que te encontrarían como no esperaban.
Luego de un dar y recibir argumentos, nos permitieron entrar a verte. Para mi sorpresa, no estabas en tu apartamento sino en la terraza del piso dieciséis. Subimos en silencio, con el frío que abrazaba la mañana y ponía nuestras pieles de gallina. Con la mirada de las personas que curioseaban el lugar. Nos aproximamos a nuestro encuentro, a nuestro último encuentro.
Reconocí inmediatamente tus zapatos sobre el suelo, recostados, y llegué en un momento donde no era necesario ver más, el resto lo cubría la bolsa negra. Medicina legal mostró un aterrador porcentaje de licor que debería ser sangre, adicionalmente mucha cocaína, y tres botellas de aguardiente en la ventana del piso veinte. La historia era clara, ya habías tomado la decisión. Llamaste a despedirte, no se pudo, y para ambos fue mejor.
Un día como hoy, le dije adiós a una persona que marcó mi vida para siempre. No fui a tu entierro, no asistí a tu velorio. La banda decidió cambiarse el nombre y mudarse a otra ciudad, guiados por el camino de la perdición y la negación. Lloré mucho, nunca me ha gustado hacerlo, y dada la ocasión me fue imposible, me fue imposible ocultar el destrozo, el dolor, la ausencia, el corazón roto, la conciencia de no poder hacer nada, de no poder cambiar las cosas, la realidad. No encontré refugio en nada ni en nadie. Cerré mi cabeza, y me dediqué a seguir viviendo, solo, sin deseos de nadie, ni de abrirme la puerta a nuevos amores siquiera y hoy seis años después, aún te encuentro en mis sueños. Aún me acompañas, a veces me haces daño, otra me reconfortas el espíritu quebrantado.
No fui capaz en mucho tiempo de ir a visitar tu tumba, no lo consideré necesario en la medida que no me parecía justo estar visitando la tumba y no haber tenido posibilidad de verte esa noche. Me culpe por mucho tiempo. De pronto me lo merecía, para visitar tu tumba tenía toda una vida, pero esa noche fue única, esa invitación que te hice y que tú me hiciste y que no pudimos acceder no se volvería a repetir jamás. Qué dura lección.
Me vi en un escenario luego de unos meses, tocando en tu nombre, un homenaje con las bandas y grupos que de la mano siguieron tus pasos, que contigo se la gozaron y la disfrutaron. Recordando un poco a aquellos que en su camino se rinden, con todo el derecho. Viviendo aquel himno, 'Bro Hymn', recordando dolores ajenos y viviéndolo, pero feliz de poder sentirte en medio de nosotros bailando, saltando, sudando, sonriendo, y acariciando nuestras caras por medio del poco aire que entraba y refrescaba nuestros acalorados cuerpos. Recuerdo algo del repertorio de ese día, con temas que se me quedaron en la cabeza. Solo espero en donde sea que estés, te encuentres bien, estoy seguro que así es, que encontraste la paz que este mundo no te dio, y que la gente que te rodeaba en su mayoría te impidió. Desde ese día no he guardado luto por nadie.
Hoy me encuentro bien, rodeado de amigos que en el poco tiempo me han demostrado que lo darian todo por mi bienestar, otros que no tanto, pero me comprenden y defienden. Algunos con los que he dejado de hablar por simples situaciones, y espero, que no sea un entierro la cita que hoy no aceptamos le que nos obligué a reunirnos en silencio y contemplación. De un amor que ha llegado a ser más fuerte que el que sentía por tí, complicado pero verdadero.
De alguna forma sé que estás y sigues presente, gracias amigo por existir, gracias por ser, por nunca apartarte, y por siempre demostrarme que podía contar contigo. Ya nunca nos veremos, pero de todas formas, no necesitamos. Gracias amor por ser para mí, por hacerme sentir tus ojos siempre en mí así no te estuviera viendo. Gracias muchacho por tu sonrisa, tu locura, tu música, por todo. Gracias.
“…you die, I die, that’s the way it is…”

