A pesar del no sé por qué tedio del rolo hacia casi todas las regiones y distintas razas del país y en general, así mismo de las demás ciudades hacia el rolo más que hacia cualquier otro lugar, estuve creo que por unos cinco días en Barranquilla a principios de Enero de este año. Ya había, tiempo atrás rechazado varias invitaciones a esa ciudad, pues me encontraba en condiciones diferentes y me hubiera tocado vivir una vida heterosexual que a decir verdad no me llamaba mucho la atención habitar entonces desistí sutilmente, pues no era mi intención mostrarme desinteresado frente a una ciudad que ni siquiera conocía, pero siempre me ha parecido muy mamón viajar solo y encontrarme solo en medio de una ciudad, uno podrá conocer gente y socializar pero igual, no deja de ser un poco tedioso para mí, además soy de una timidez que aunque poco notoria me impide mucho.
Esta vez era diferente, pues iba solo, sin ningún compromiso y a encontrarme con una gran persona que mas o menos un mes atrás que no había podido ver por razones y motivos de vida que aún me sigo indagando e ignoro por completo la respuesta a la injusticia de una separación de fuerza que tal vez por lengua suelta fue una desición tomada por la vida y sus inciertos rumbos.
Una gran emoción invadía mi cuerpo, mi mente pero me tenia muy intranquilo y por ese momento no me encontraba muy bien de salud entonces tanta ansiedad resultaba perjudicial en un momento donde necesitaba estar tranquilo pero igual me decidí a viajar en una flota mas o menos durante unas tres largas horas hacia mi destino final pero temporal.
Siempre he sido un instantáneo generador de fantasías sexuales, y me gusta mucho jugar con eso recreando situaciones e imágenes en mi cabeza, la cosa cambiaría si pasara a otro plano...
...sin embargo, me encontré luego de estar en una flota abarrotada de personas, solo. Con el conductor de turno obviamente, y el otro conductor que estaba descansando pero que por la hora del día andaba de un lado para el otro en el corredor. Llegaron a Barranquilla, y me dejaron botado en una avenida que ya ni recuerdo cómo se llamaba porque no iban para la terminal. Cuando me bajé del bus, el conductor que había parado en un taller me dijo que volviera a subirme porque algo había pasado y que sí iba para el terminal entonces que me dejaba ahí, así que me subí...un poco desesperado porque el viaje no había sido muy cómodo y tenia muchas ganas de darme un baño y descansar. También de comer algo y por supuesto de encontrarme con él, llorar de alegria, darle un abrazo, muchos besos, y consentirlo, verlo contento, verlo sonreir, verlo felíz.
Pensé en todo el camino en la posibilidad de una llegada sorpresa, pero para esas cosas soy muy torpe o poco práctico y nunca logro idear nada para eso, me sentía impotente de concretar un plan específico para llegar a él sin que se percatara al respecto, así que ya estaba advertido de mi llegada, además iba algo malo de salud, pues yo imaginaba que estaba lleno de amibas pero tenia inflamado el hígado, y no le presté mucha atención hasta que fuí examinado. Nunca me he sentido bien asistiendo a un hospital, la verdad me da mucho fastidio y me siento como un carro que va al taller y le arreglan algo pero luego otra cosa le empieza a fallar, así que después de haber sido examinado personalmente y de haber asistido al médico posteriormente un par de veces, decidí por curarme yo solo, siendo moderado en mi, alimentación y bebida, sobre todo bebida.
Llegué al apartamento de su hermana, muy querida, muy atenta, me ofreció la ducha para que me diera un baño, con agua helada aproveche y me refresqué, me limpié la arena que tenia pegada por todas partes pues venia del mar, me perfumé, me cambié la ropa, me peiné, y me demoré un poco para que la espera se hiciera más corta, o dado el caso para que me encontrara en toalla, me encerrara en el cuarto y me iniciara en una pronta faena sexual de un mes de contención. Cuando salí de la ducha me vestí en el baño que era muy amplio, y salí a organizar un poco la maleta para no tener desorden por ahí volando. Estuve un momento en la sala hablando de mi viaje con su hermana y su sobrino, luego me ofrecieron algo de tomar, y yo bajé a la tienda a comprar unas galletas y un pan, no recuerdo muy bien. Cuando volví al apartamento, me lo encontré en la portería del edificio. No como había pensado ni cómo de pronto hubiese querido, pero fue un momento espectacular en donde cualquier malestar, ansiedad, y cualquier otra cosa desaparecieron para centrar únicamente nuestras miradas en los ojos del otro y sonreirnos mutuamente.
Dicen que todo tiene su espacio y momento, así que en ese momento no pudimos sin odarnos un fuerte abrazo porque estábamos frente a su hermana y sobrino, pero ya nada importaba, había sido un viaje algo tedioso y ya por fin estábamos juntos, era solo cuestión de horas para que encontráramos un sitio para quedarnos y listo.
Fuimos a almorzar a un asadero, luego volvimos a donde la hermana para ayudarle a organizar algo en el apartamento que estaba desordenado porque acababan de trastear, después lo acompañé a su casa a que organizara la ropa que iba a llevar, y nos fuimos a un sitio que un amigo de él le había recomendado.
Llegamos, dejamos las cosas, salimos a dar una vuelta por la ciudad que me asombró por sus edificios, sus casas, sus vías y su descongestión. Dejamos el carro en su casa y nos fuimos a descansar...
...pasamos siete días en los que la mayor parte del tiempo estuvimos juntos, y salíamos a caminar por la ciudad, a comer, a visitar centros comerciales, a cine y nunca fuimos de rumba por mi estado de salud, y a pesar de ser este un medio tan rumbero, o al menos antes, ya parece que el sentido a madurado para muchas personas, nunca he sido de mucha rumba. Cuando me regresaba a Bogotá, por cosas del destino tuvimos la oportunidad de regresarnos juntos, a una Bogotá fría e inmensa en donde solo tuvimos la oportunidad de vernos un par de horas en dos días que él se quedó acá porque tenia que regresar cuanto antes a Barranquilla. El viaje fue pesado, siempre 18 horas de viaje son pesadas y más si se viaja con niños, y si el tráfico está pesado, y si va un enfermo, pero se logró y agradecí mucho haber podido regresarme con él y los suyos, solo, no sé cómo hubiera sido, además estuvimos un día más juntos, aunque no mucho.
Ahora, dos meses después, no nos hemos visto. Se me han presentado acontecimientos que de una u otra forma han logrado despejar mi mente pero nunca que me hagan olvidarlo, siempre está presente en mí, y mi corazón siempre está allá con él.
viernes, 13 de marzo de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
Al fin vuelvo a sentarme a escribir en este, mi descuidado blog. Fueron varios los empujones que recibí por medio de Dark Angel en mi correo, de no dejar de hacerlo y aquí estoy, esta vez un poco más sensible pero tímido también y la verdad no comprendo el motivo de este extraño sentimiento. Creo que en tres meses de año, más rápidos que de costumbre, han pasado infinidad de cosas de las cuales no me arrepiento porque de todo, bueno y malo, considero que siempre se saca una buena tajada y no hay problema que no tenga solución, ni siquiera ante la más cerradas de las percepciones.
La última vez que escribí acá fue el 31 de Diciembre del casi culminado 2008 en medio de una desesperación y una ansiedad, por un viaje que se aproximaba y un año que terminaba y me pateaba el culo, pero que merecía unos minutos de dedicación para homenajear lo sucecido.
Ese día por razones de la vida, uno de mis amigos, el anfitrión de la fiesta de año nuevo, se metió sin querer una sobredosis de cocaína...así que a eso de las 5am y después de haber hecho llorar a más de uno con mis palabras de año nuevo, me encontraba completamente ebrio en el carro, siendo bajado por la mamá de mi amigo para preguntarme por la sustancia que nos habíamos metido. En fin, yo algo había sospechado, por los gestos que le ví hacer, pero mi borrachera no me hizo reparar en aquello además qué me iba a imaginar que lo iban a encontrar en el baño convulsionando. El caso es que se lo llevaron para el hospital, el médico habló de lo afortunados que habían sido al haberlo llevado de inmediato al hospital porque su cuerpo no hubiera aguantado mucho. Eso fue el primero de Enero de 2009, felíz año el que comenzaba...
...pero en medio de todo sí fue bueno porque, de haber sucedido en otro espacio que no fuese su hogar seguramente habría terminado en un hospital pero no habría recibido escarmiento alguno, ni pena absurda por en medio de una fiesta con sus padres, amigos y familia caerse medio muerto a causa de un exceso, ni ganas de dejar de meter coca. Entonces en medio de la tragedia, algo bueno ocurrió. No lo mandaron a rehabilitación, y en varias ocasiones me tocó hablar con su mamá para explicarle mis argumentos de por qué consideraba que esas clínicas son una farsa para mí (y no pretendo acá ofender a nadie). El caso es que finalmente por medio de un psicólogo, y lo principal, autoreconocimiento de un error, la cosa hasta el momento va muy bien.
¿Por qué estoy hablando de esto? Preguntarán algunos, bueno, la razón es simple, y es que ante la adversidad o ante lo malo siempre hay algo bueno que rescatar, muchas veces nos quejamos y nos dedicamos a quejarnos de las cosas y nos apenamos de nosotros mismos por X o Y situación y no reparamos en lo bueno que puede haber detrás de esta. Considero que toda situación mala o desfavorable tiene su lado bueno.
Bueno, eso fue el primero de Enero, luego estuve de viaje en lo que considero fue el paraíso, desconectado, lastimosamente no del todo pero sí en un 99% y recorriendo una y otra ves pasajes por entre la selva, la montaña y el agua, algo asombroso. Cuerpos hermosos, gente estupenda, maravillosa y muy bella por doquier. Muchas parejas, mucha alegria, mucha tranquilidad, mucha paz.
Creo que siempre me he sentido débil al ver dos parejas, y lo que representan, más si se tratan de dos hombres. Creo que es de las cosas que en la vida considero más hermosas, para mí es un momento en el que solo son ellos y mis intrusos ojos. Algo un poco romántico pero que para mí es fabuloso, que me gozo y de lo cual ¿por qué no? me alimento un poco.
A la mitad del paseo tuve una recaida a causa del trago, entonces los últimos días los debí pasar a punta de jugos naturales y coca cola, pensando que para algo me serviría. Pero no, el tiempo y la pausa etílica me mejoraron, y la maluquera no fue nada agradable, pero en este momento estoy bien. Gracias. Una vez más, el límite y el escarmiento. Finalmente estuve unos días en Barranquilla, antes de volverme a Bogotá a seguir...¿la vida?
En fin, al llegar a Bogotá una serie de nuevas leyes, había invadido la ciudad a causa de un caido en combate en el gran rin del carulla de la 85 a donde iban, y no sé si seguirán iendo los pequeños delicuentes que hoy en día se educan a sí mismos y que nadie es capaz de juzgar por tratarse de menores de edad. En fin, para unosl o máximo, para otros fatal, pero particularmente sin ser un vándalo soy de las personas que disfruta mucho tomarse una cerveza sentado en la calle o en un andén. Ahora no lo puedo hacer, o no lo debo hacer, porque la misma ley que protege a un menor de edad y evita que se le juzgue o acuse como a un matón me pide que por favor no tome. ¿Debería hacer caso a esto? Sí, porque si no me voy preso, pensarán algunos, pero honestamente me sabe un poco a mierda. Murió un muchacho, dejaron de vender trago en la zona, el hospital se lavó las manos de una cagada que cometió y que al parecer a todo el mundo se le olvidó en medio de la nube de las drogas y el rock & roll. No podia ser peor mi regreso a la 'realidad'.
Mi cuarto se había convertido en un depósito de drogas tan bien escondidas que por más que lo revisaran y desarmaran una y otra vez no encontraban nada...
...nada salvo a un poco de libros de temática gay, homo art, condones, etc.
No sé en qué momento me declararon la guerra, pero bueno acá estoy y sigo en pie, y mandaré a la mierda a cuanta gente sea necesario para callarles la boca de una buena vez, esa gente a la que le gusta golpear por la espalda pero que de frente se quedan estupefactos y no son capaces de decir nada porque son unos cagados, a todos ellos en algún momento les llegará su hora, su momento, y no seré yo quien les pase la cuenta.
Ya veremos como sigue este nuevo año, yo honestamente me rindo ante la vida cada vez más rápida y sin sentido que nos toca o nos ha tocado vivir. Mientras que cuando niño un fin de semana se me hacía eterno, ahora ni la semana se me hace larga, es todo muy veloz, tan veloz que no se termina haciendo nada. Tan veloz que el poder de adquisición y de mayor valor, determina muchas cosas, el que más es el mejor según muchas personas.
Dos de mis grandes amigos, estarán de viaje por unos meses, y solo espero que pasen volando porque no puedo negar que a veces la soledad me golpea y muy duro. Espero que pronto pueda sentirme nuevamente acompañado, y rodeado de gente que vale la pena, no de cuervos, no de arpías.
Y no soy una persona de mucho odiar, contrario a lo que puede pensar mucha de la gente que lee sin leer este blog, pero hay cosas imperdonables, cosas que no se pueden pasar por alto...
...espero que a todos les esté iendo muy bien en este nuevo año.
Eso sí, agradezco la aparición de nuevas amistades que me han dado una mano y un apoyo inmenso a pesar de mi poco tiempo y disposición para vernos (ya le sonará conocido a Dark A.), pero que siguen ahí y no dejan de estar pendientes. Han sido un gran sostén y ánimo, honestos y coherentes.
No hablo mucho con la gente, pero siempre es rico llamar a un amigo, así hayan pasado meses y sentirse como en casa. Es muy hermoso, y es algo que siempre tengo presente, la gente que sin mucho alarde de verdad hace sentir lo especial de su ser, es gente que difícilmente se olvida y que fácilmente se perdona.
Este año está duro, durísimo, y espero poder llegar al final, para volver a echar la madre, solo que a veces me siento sin ganas de nada.
Nos veremos en una próxima ocasión.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Agradezco a la vida por las personas que de una u otra forma ha puesto en mi camino y que en un despiste mío de levantar la mirada (cosa que nunca hago) ha logrado hacer lazos que en este momento creo que son indestructibles. Momentos de la vida en donde puedo decir que he conocido a grandes personas, y que otras me asombran por estar siempre ahí a pesar de mi vaporosa presencia. A ellos gracias, pero gracias a aquel que a pesar de todos mis errores y carencias que como persona tengo, y menos mal, siguen ahí y me demuestran día a día que con ellos puedo contar para todo.
Se va un año más no el 31 de Diciembre sino cada día que pasamos, cada día es un nuevo año, un regalo, una bendición, un milagro, una perdición, una alegria y hasta un llanto.
Debo agradecer a todos los que por un medio u otro me han hecho llegar sus saludos y afectos en estas fechas que como bien sabrán para mí son un poco melancólicas y agobiantes, motivo por el cual no puedo estar del todo alegre ni tampoco pretenderlo.
En todo caso gracias, gracias y más gracias. Espero que el nuevo año esté lleno de éxitos y gozos para todos, que el amor enamorado toque a sus puertas, que las amistades puedan salir adelante por sobre todos los problemas.
Esas manos que me levantaron una y otra vez, esas sonrisas y bofetadas que me regalaron bien merecidamente lograron alimentarme y fortalecerme como persona. Los besos, los abrazos, los momentos compartidos, las cervezas bebidas, las botellas rotas, los correos, las postales, a pesar de lo repetitivo de la ocasión siempre serán gratas para mí pues el detalle no debe medirse por un costo cash, sino por el costo que esté por encima del valor monetario. Gracias.
Metidas de pata, soledades, momentos de furia, de egoísmo de intolerancia, de miedo que también han sabido forjar condiciones de vida en pro de una mejora personal. Confianzas adquiridas, viajes inesperados muy esperados que se lograron, triunfos y derrotas. Situaciones, momentos y sentimientos que ovulan constantemente en una condición de vida y una forma de ser que agradezco completamente.
Lectores, amigos, profesores, compañeros, compadres, hermanos y padres, mi verdadera familia. Amaneceres, paisajes, atardeceres y tormentas, la verdadera salida. Peleas, trifulcas, injusticias, distracciones pasajeras.
¿Qué es vivir al límite? ¿Qué es vivir? ¿Qué es ganarse la vida?
Detalles, regalos, atenciones y llamadas, caricias que empujan hacia adelante y como anestésicos logran una satisfacción inexplicable. Es rico saber que se tienen personas que están pendientes de uno con buenos motivos y por buenas razones.
Disculpo mi erróneo actuar y mi cobardía, pero agradezco que haya sido mi mano amiga la que me haya dicho, fresco, ya quedó atrás. Gracias.
Viajes a Medellin, Cali, Buenaventura que tatuaron mi alma y mi espíritu. Amigos que agradecieron la sinceridad y hoy se preocupan por mi relación. Gracias.
Hermanos que en una misa me han hecho reir como nunca. Un sobrino que amo y adoro pero que no deja de crecer, es un berriondo. Arte, pintura, muchas pero muchas fotografías. Aretes, caídas, raspadas, quemadas como cicatrizes estéticamente correctas por mi gusto y justificado actuar porque uno siempre tiene la justificación para todo pero todo no es como uno lo dice y sin embargo creemos que tenemos la razón y no cedemos.
Novios de una noche por librar una batalla campal con un abusivo cazador, repulsivo violador. Borracheras y un cumpleaños con tres de mis mejores amigos y amigos que en un día nos dieron mucha comodidad y alegria en la playa pacífica. Gracias.
Vida, amor, odio, sexo, sudor.
Interrupciones, evaciones, caras largas, puños y llantos que fortalecieron lazos y curaron heridas. Perras malparidas que destruyeron amistades de toda una vida y orgullos que no permiten agachar la cabeza. Exposiciones y vendidas de alma, hojas de vida fortificadas.
Joyas regaladas, disparos que se oyen desde la ventana a menos de dos cuadras, personas que ponen precio y compran la vida, hacen que piense que la ciudad está perdida. Ojalá podamos cambiar las cosas, ojalá sepamos comportarnos y ser honestos. Este mundo no necesita gente falsa y escondida en grupos y bandos.
Flores y primaveras. Otoños amargos. Comunicaciones a largas distancias que hacen sentir los abrazos. Amores, relaciones que perduran frente a los obstáculos. Violencias y muertes que deben parar pero que nunca se detendrán, son la cuerda floja sobre la que al parecer debemos caminar siempre.
A todos un felíz y exitoso año nuevo.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Personalmente siempre he considerado un método muy cursi aquel que consiste en sectorizar las zonas. Debo decir que me molesta profundamente que a los homosexuales, se les señale o se les coloque en el mismo rango que el de una prostituta pero esto me ha hecho reflexionar un pono entorno al tema gay. Bien es cierto que ser homosexual no es un trabajo, en la medida que no genera un sueldo, pero sí es un trabajo en la medida que es una forma de vida discriminada y mal vista.
A muy pocos no les importa ser mal vistos en la vida, en general siempre se maneja una buena apariencia para generar atención en bien propio, porque siempre es rico venderse para que todo el mundo lo observe y reconozca lo bello que hay en uno, a veces más físicamente que inteligentemente.
En la última ocasión que estuve en Blues, me llevé un terrible sorpresa, una sorpresa que antes en ningún bar me había causado tanta molestía e incomodidad. Me estrellé con la inevitable moda. El gérmen gay que antes hacia alardear a uno que otro hombre de ser un sabelotodo en cuanto a bares y sitios gay se había transmitido a la juventud revolucionaria Colombiana. El sitio estaba repleto de gente heterosexual y de niñas jugando a ser lesbianas.
Creo que no terminé de tomarme mi segundo vaso de ron, cuando una vieja ya me tenia cardíaco y a punto de meterle el vaso por la boquita, vanguardísticamente maquillada. Estaba bailando, y la pendeja pasó unas dos o tres veces a mi lado haciendo caras de asombro y mandando comentarios cada vez más cerca a mí, a mi parecer, gracias a mi notable cambio de actitud. En fin, me emputé, como nunca, y poco me importó que se tratara de una dama, me importo cinco contestarle e insultarla por maldita y fastidiosa.
Me dí la vuelta y sin despedirme de nadie salí del sitio enfurecido, y es por esto que me cuestiono constantemente aquel asunto de la zona de 'tolerancia' o mejor visto por nosotros como 'zona gay' que a la mayoría de 'mercancías' hace sentir tan orgullosos y felices de cómo evoluciona esta pobre capital sin ningún tipo de indentidad en donde todo se acepta, bajo unas autoridades macabras.
No tengo nada en contra de las putas, para mí es un trabajo, una necesidad que se convierte en trabajo o un callejón sin salida, no importa, variedades, todas pueden existir. Lo que no comprendo es que en un puto periódico publiquen una nota en donde homosexual y prostitución están reconocidas bajo la misma petición de ley, algo que considero es muy poco probable que sea aceptado, pero de todas formas no deja de molestar que un cristiano ande por ahí metido en asuntos que nada tienen que ver con una sociedad y una cultura que se quiere construir a partir de restricciones y censuras estúpidas.
Nunca antes me había sentido tanto como una mercancía, como ahora, en donde mi supuesto medio, y espacio de esparcimiento y libertad sexual se ve abarrotado por gente que lo único que hace es fastidiar. Yo soy el primer partidario en acabar la 'raza' de los sitios públicos, pero al ver situaciones en donde llego a sentirme amenazado, lo pienso dos veces, sin embargo, no me gusta pensar tampoco en la idea de que debo someterme a mi sector porque en otro lugar estaré vetado. Es muy complejo, se me viene a la cabeza un sector sin ningún otro tipo de 'raza' pora ahí. Un sector lleno de maricas que se sienten libres y no se dan cuenta de que están siendo agrupados para que no fastidien al resto de entes normales.
Se critica la televisión, y siempre se culpa a todo de algo que es normal. No comprendo cuál es el problema de toda la gente que se anda quejando de los programas y los horarios de la televisión nacional en este caso. Si no quiero que mi hijo no vea una novela donde se besan dos hombres pues no dejo que la vea. Pero que un poco de padres desorientados culpen a todo lo que haya a su alrededor antes de voltear sus ojos sobre sí mismos es aterrador e hipócrita. No merecen ser atendidos.
Ser gay es ser persona, eso nunca lo van a entender pero conformarse con una colmena, tampoco. No comprendo por qué nunca hacen encuestas o por qué nunca preguntan a los gays sobre sus primeros acercamientos homosexuales. Es decir, en mi caso, podria estar hablando mas o menos desde los siete años, y no, nadie me violó, ni me obligó, aunque creo que habria de todas formas aceptado la obligación.
¿Qué pasaría si a un niño le preguntan sobre el por qué fue encontrado con otro niño o con un hombre desnudo en un momento de sexo oral y este responde que fue por gusto propio? ¿Su palabra tendria algún tipo de trascendencia? Antes de esto, se juzgaria al otro, porque lo obligo, lo drogó, etc., y luego, tal vez, se atienda su palabra.
Que no venga pues un cristiano de mierda, de eso falsos cristianos que como las falsas lesbianas están de moda a decir que hay que prohibir ser gay y puta en una misma frase. De todas formas Colombia, siendo un país de gente trabajadora y también pobre, merece tener a sus prostitutas en las calles. ¿No es un trabajo? Y pues si a algún cristiano no le gusta, que respete al menos el vivir y la forma de ser de los demás. Es una falta de respeto que en nombre de Dios y de La Virgen, un poco de pendejos anden promulgando el odio y la represión. ¡Pobres hijueputas!
Lo cierto es que me siento utilizado por todo el sector gay capitalino, y en algún momento me he dado cuenta que si genero algún tipo de malestar en algún sitio gay a causa de alguien straight, a la gente le importa cinco, porque no es con ellos, y no quiero que mi vida gay se base en saunas, en discotecas, en calles o barrios sino precisamente en eso, en una vida y no en un adiestramiento, porque me atrevo a decir que dentro de esta 'comunidad', más de uno solo es gay cuando está en el sitio donde le es permitido serlo. ¿Les parece esto correcto?
Basura, es un asunto muy complejo pero un asunto que permite entender como con mercancías como nosotros se maquillan serios problemas de cultura y de sociedad en una capital que quiere ser como las demás pero nunca única ni propia. Un poco al margen pero para que se entienda algo mejor ¿Por qué habrán sido sedes del Festival de performance y el Salón nacional Cali y Medellin?
¿Será que puedo darle un beso a otro hombre en medio de la calle y frente a unos niños sin ser satanizado? Mi comportamiento gay, no puede estar mediado por eso, procuro siempre evitar este tipo de castraciones, aunque métodos que tan bien funcionan con todo el mundo como la cultura del miedo a veces puedan afectarme, no tengo nada que esconder, porque así nací, así me formé, los valores son mucho más profundos que una simple apariencia, que un buen argumento, o un modo de actuar. Pero no de la nada un poco de homosexuales, justifican su disque condición en algún abuso recibido en la infancia o en alguna distorsión en la cotidianidad.
Da miedo decir que soy gay por miedo al corte de dinero, es muy interesado de mi parte, pero muy injusto para conmigo. Me siento como para demandar un colegio masculino en donde a los niños de edades entre los cinco y los siete años deben andar agarrados de la mano por promover el acercamiento sexual y dañarles la mente.
No, nada de esto tiene sentido, no defiendo a la televisión (serios problemas tenemos que en el momento no incumben) pero no se puede pretender hoy tener control sobre ningún medio masivo, deberían educar también a los que son padres de familia para que dejen de andar fastidiando por ahí a cuanta cosa nociva para sus hijos conocen. Aunque no seria raro que promovieran la mayoría de edad para poder ejercer la homosexualidad.
¡Qué linda es Bogotá, ciudad de putas, ollas y maricas, por favor no dejen de visitarla!
Pero algo más, la discriminación es de todos contra todos, tampoco eso de sentirse como los únicos sufridos es algo acertado. Los distintos modos de tolerancia regados por doquier. ¡Ay! Bueno, pero así somos, cada uno defendiendo lo suyo y siempre por encima del otro, no hay argumento que valga en caso de arrepentimiento, o disculpa porque como existe la evidencia, parece ser que corremos riesgo por ella.
Ya ni escribir se puede, a veces uno está envenenado.
Mi abrazo y apretón de huevas para Edtor Gordi Gay, para que no pierda la esperanza y el sueño que alimentó estos años, siento mucho que haya tenido que cerrar su blog.

